lunes, 2 de enero de 2012

Bautismo de infantes o el dominio sobre las personas

Sarita Bann (reportera apóstata)



El B.O.E.: ¡Despertad! 8 de enero de 1967, páginas 28 y 29
Estimados cofrades en nuestro particular vía crucis watchtoweriano:

La compañera Sarita Bann, esposa de un pez gordo, ha decidido colaborar con la Resistencia Apóstata, enviándonos este documento de la confesión religiosa del notorio arraigo y olé.  Ella dice tener acceso a una amplia biblioteca familiar, teocrática y watctoweriana.  ¡A este paso, se van a pasar casi todos a nuestro bando!  ¡Qué verán en el otro lado para que quieran estar en el lado de los apestados...!  Gracias, Sarita, por pensar en toda la Honorable Hermandad Apóstata en estos días previos a Reyes.

Hoy tocaremos un tema clave para el Cuerpo Gobernante: el control sobre los miembros de la confesión religiosa, desde el más viejo al más joven..., ¡aquí nadie se escapa de sus tentáculos!  También, observaremos otro vaivén teológico  --¡tan característico en ellos!--.   ( ¡Qué poco le gusta a Testigo Humano nuestro fondo de documentación, le gusta la documentación como las tildes!  Escribió el 11 de mayo de 2010:  "[...] Aqui no nos dedicamos a hacer fotocopias de periodicos o de Atalayas prehistoricas. [...]".  http://replicasalaapostasiaprofesional.blogspot.com/2010/05/proposito-de-mexico-9-mayo.html ).

Pero, iremos a lo que verdaderamente nos ocupa como cristianos.  La revista oficial de le entidad religiosa que tenemos colgada hoy, dice cosas verdaderamente interesante.  La diseccionaremos apropiadamente:
[...] Jesús puso el ejemplo para sus seguidores en el asunto del bautismo.  Lucas relata: "Ahora bien, cuando todo el pueblo se bautizó, Jesús también fue bautizado... Además, Jesús mismo, cuando comenzó su obra era como de treinta años".  (Lucas 3:21, 23)  Jesús entonces ciertamente tenía suficiente edad para saber lo que estaba haciendo; no era un simple infante.  Cuando Jesús fue bautizado, era maduro y dio evidencia pública de una presentación completa de sí mismo a Jehová para hacer la voluntad de su Padre.[...]
[...] El que hayan surgido conceptos erróneos con respecto al bautismo entre los cristianos profesos no debe sorprendernos.  Hasta se predijo apostasía crasa. [...]  Si la apostasía declarada ya abundaba en aquel tiempo, bien pudiéramos esperar notar algunas desviaciones de puntos de vista bíblicos después de eso, como el asunto del bautismo de infantes.  [...]  Sin embargo, un vistazo objetivo a la situación revela que el bautismo de infantes mismo no tuvo origen cristiano primitivo ni bíblico¡Despertad!, 8 de enero de 1967, páginas 28 y 29
No obstante, la verdades caducas del Cuerpo Gobernante caducan antes que la leche fresca en verano, y en la siguiente cita de sus publicaciones, cambian diametralmente de opinión.  Sin ninguna disculpa de por medio y sin ponerse ni 'coloraos', escriben lo que es la doctrina oficial de la confesión religiosa en la actualidad:
Hoy muchos jóvenes han dedicado igualmente su vida a servir a Jehová. Akifusa, de 15 años de edad, dijo que una parte de la Reunión de Servicio lo ayudó a tomar su decisión de bautizarse. Ayumi se bautizó cuando tenía 10 años de edad. Quería servir a Jehová porque realmente había llegado a amarlo. Ahora tiene 13 años y acaba de tener la experiencia de ver bautizarse a su estudiante de la Biblia, de 12 años de edad, quien también ha llegado a amar a Jehová. Hikaru, hermano menor de Ayumi, también se bautizó a los 10 años. “Algunos decían que era muy joven —recuerda—, pero Jehová sabía lo que sentía. Estaba resuelto a bautizarme una vez que decidí dedicar mi vida para servirle de todo corazón.”  La Atalaya, 1 de octubre de 1992, página 22
Pero, los que echamos el parné en las cajas de contribuciones del Salón del Reino, nos preguntamos cándidamente, ¿qué objetivo persigue la Watchtower..., para querer ahora bautizar niños de 10 años?  Para que Testigo Humano no pueda acusarnos de calumnias varias, dejaremos que sea la propia confesión religiosa quien ponga los puntos sobre la íes:
El bautismo de adultos no era tan solo una cuestión doctrinal, sino de poder. Si se postergaba el bautismo hasta la edad adulta, permitiendo así que la persona decidiera dar ese paso por fe, cabía la posibilidad de que algunos no se bautizaran. Y los no bautizados quedarían hasta cierto punto fuera del dominio de la Iglesia. Para algunas iglesias, limitar el bautismo a los adultos suponía una pérdida de poder. La Atalaya, 15 de junio de 2004, página 11.
Pues sí, compañeros y camaradas: no quieren perder el poder que tienen sobre las gentes..., incluso sobre los niños.  Y, aunque es cierto que otras religiones  --como la Iglesia Católica--  también bautizan infantes, no debemos olvidar las graves consecuencias que tiene en los testigos de Jehová cuando cualquiera de sus miembros desea abandonar la confesión voluntariamente o es expulsado: ninguna amistad podrá dirigirle la palabra nunca más y, la familia inmediata deberá restringir al máximo su trato con él.  Además, el niño, al bautizarse, queda sometido al sistema judicial opaco de la confesión religiosa. Si más adelante se arrepiente, sufrirá la lapidación social y familiar. https://picasaweb.google.com/formerwitness/CENTRODEDOCUMENTACIONPERMANENTESOBRELAEXPULSIONENLOSTESTIGOSDEJEHOVA

Uno, por ejemplo, puede abandonar el culto católico y no por eso la Iglesia pide a todos sus miembros que nunca más le dirijan la palabra, etc.  ¡Esa es una notable diferencia!  Por este motivo, los padres deben ejercer su derecho y pensárselo muy bien antes de permitir que sus hijos menores de edad se bauticen como testigos de Jehová.

¿Puede un niño tomar una decisión de tal transcendencia..., para toda la vida?  ¿Puede un niño de 10 años contraer matrimonio? No.  ¿Y por qué?  Entre otras cosas, porque no tiene la madurez que le corresponde como un adulto.  Pues tiene menor importancia y menos consecuencias para una persona divorciarse de su cónyuge que abandonar la confesión religiosa de los testigos de Jehová.  Por eso, padres, estad atentos y no permitáis que lleven a vuestros hijos al huerto.  Vosotros tenéis el deber y el derecho de protegerlos de la lapidación social y familiar a la que somete la confesión religiosa a sus miembros que desean abandonarla.

Ya sabéis: lo documentamos todo, todo y todo.  Nuestro lema es: la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.  ¿Quién es padre de la mentira y de los vertidos tóxicos clandestinos?