lunes, 21 de marzo de 2011

Los niños y adolescentes que son testigos de Jehová, ¿cuáles son sus derechos sanitarios?

Revista oficial de la confesión religiosa





Bristol Royal Infirmary/Bristol Royal Hospital for Children, Upper Maudlin Street, Bristol, UK. woolley_s@hotmail.com

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1720472/pdf/v090p00715.pdf

Estimados camaradas víctimas del fundametalismo watchtoweriano:

El Topo Ajalvireño, desde su madriguera del páramo, nos deleita esta mañana de lunes con este documento apropiado y teocrático al más no poder.  Nuestro hombre, siente el aliento de los agentes Watch en su nuca, dice que los tiene cerca, pero es un apóstata intrépido que no les tiene miedo.  El enlace de la parte superior, nos remite a la página donde está colgado este documento, así como al autor del mismo y su correo electrónico.

Como está en inglés, el lector habitual del blog, puede no enterarse y, por este motivo, el departamento de traducción apóstata nos traducirá las frases más significativas a la lengua de Cervantes.  El artículo, tiene una importancia capital ya que trata sobre los derechos sanitarios de los pacientes testigos de Jehová que son niños y adolescentes..., menores de edad.  Es un artículo con una amplísima bibliografía, haciendo un repaso de las legislaciones correpondientes en países como:  EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia.  El tema se aborda desde un punto de vista ético y es muy valioso tanto para el personal facultativo como para el judicial.  A los apóstatas nos gusta estar correctamente informados y, por eso, bebemos de otras fuentes que no se limiten exclusivamente a la confesión religiosa afectada.  Sobre asuntos de medicina, preferimos consultar a los médicos..., ¡por ejemplo!

Ahora, vamos a diseccionar los puntos sobresalientes del mencionado artículo.  ¡Va por ustedes!
La Sociedad de los Testigos de Jehová (TJ), una secta fundamentalista cristiana, son más conocidos entre los profanos así como profesionales de la medicina por rehusar componentes sanguíneos, aún cuando esto pueda suponer la muerte.  Desde que se introdujo la doctrina que prohíbe la sangre en el año 1945, los padres que son testigos de Jehová han litigado para que se respeten sus creencias religiosas como responsables de sus hijos, basándose en sus creencias religiosas y en su derecho a educar a sus hijos como ellos crean oportuno.  Los adolescentes entre los testigos de Jehová también han rehusado componentes sanguíneos basándose en sus creencias religiosas, independientemente de la opinión de sus padres.
"Los padres pueden escoger ser mártires ellos mismos.  Pero las razones que les permiten a ellos escoger eso, en idénticas circunstancias,  no les permiten hacer de sus hijos unos mártires". (Prince v Massachusetts, 1944, 321 US 158)
CONCLUSIÓN 
Con respecto a la oposición por parte de los padres a los componentes sanguíneos sobre una base religiosa, los tribunales del mundo occidental son de la opinión que el bienestar de los niños es de suprema importancia y la sangre una cuestión de preferencias.  Se debe tener en cuenta los puntos de vistas de los padres y los tratamientos médicos acomodarse siempre que esto sea posible, pero si surge un conflicto, el interés en el niño debe ser lo primero.
Con respecto a los adolescentes, no hay un consenso mundial sobre la posición legal de los adolescentes que rechazan las transfusiones de sangre, pero los casos más recientes sugieren que la jurisprudencia del Reino Unido en esta materia es la más aceptada.  Mientras muchos niños se crían en comunidades de testigos de Jehová, no experimentan nunca "el mundo exterior", la judicatura se equivocaría si no les diese a ellos esa oportunidad.  La religión es una voz poderosa y persuasiva, pero también es una convicción individual.  Una experiencia limitada en la vida no puede dar a alguien la oportunidad de racionalizar una creencia religiosa que pudiera llevarle a la muerte.
El artículo completo tiene un valor incalculable para ver cómo se tratan los casos de niños y adolescentes que se ven implicados en la necesidad de terapia con transfusiones sanguíneas o componentes sanguíneos, en estos países occidentales.  El artículo cuenta con una amplísima bibliografía (106 referencias).  Ante la imposibilidad de traducir todo el artículo  --en vista de la falta de disponibilidad de tiempo--  nos hemos remitido al principio y a la conclusión del artículo, donde de una manera muy resumida  --pero bastante precisa--  se resume el aspecto ético de la cuestión.

Coincido con el autor en que los niños y jóvenes no tienen la necesaria experiencia en la vida como para tomar una decisión de esta magnitud..., donde puede estar en juego la vida misma.  Nosotros, los apóstatas, tenemos la experiencia propia de cómo la mente puede cambiar y, lo que ayer era un dogma de fe, hoy lo consideramos una patraña infumable.

Los dirigentes de la confesión religiosa  --especialmente el Cuerpo Gobernante--, tienen todo el dinero del mundo para tratarse en el mejor de los hospitales y con los mejores médicos y muchas veces con toda la antelación y preparativos necesarios.  Pero, ellos dictan doctrina para siete millones de testigos de Jehová que no tienen esos medios económicos y que eso podrá significar una muerte segura llegado el momento al negarse a una intervención quirúrgica planificada.  ¡No digamos ya de una emergencia médica!

Este Cuerpo Gobernante tiene el dinero de nuestros donativos para comprar y vender bienes inmuebles, para invertirlo en cédulas hipotecarias y en hedge funds en bolsa..., pero nunca ha previsto un Fondo Económico de Ayuda a pacientes testigos de Jehová que precisen intervenciones quirúrgicas sin sangre y que el problema principal para realizar esa intervención quirúrgica sea la insolvencia económica por parte del paciente testigo de Jehová.  Hay un fondo de la confesión religiosa para comprar Salones del Reino que se escriturarán a nombre de la confesión, pero no existe un fondo para ayudar a salvar vidas humanas de los propios testigos de Jehová..., ¡esa es la moral cristiana de la Sociedad Watch Tower y su todopoderoso Cuerpo Gobernante!

En esta ocasión, no mencionamos la coerción que sufren los miembros adultos de esta confesión religiosa que libremente y voluntariamente deciden aceptar un tratamiento médico como lo es una transfusión de sangre.  Hasta hace pocos años, se les expulsaba automáticamente de la confesión religiosa, ahora, para edulcorarlo por fuera, utilizan otro término lingüístico desasociación, que, aunque diferente palabra, tiene las mismas consecuencias que la expulsión: todas tus amistades te retirarán el saludo y tu familia inmediata restringirá al mínimo imprescindible el trato contigo..., ¡una auténtica lapidación social y familiar!  A partir de entonces estarás muerto socialmente.https://picasaweb.google.com/formerwitness/CENTRODEDOCUMENTACIONPERMANENTESOBRELAEXPULSIONENLOSTESTIGOSDEJEHOVA#