viernes, 24 de diciembre de 2010

La música en las bodas, ¡ojito!

Santiago (el yerno del cacique ágrafo)


The Watchtower, 15 de mayo de 1961, página 320 (el B.O.E. de la confesión religiosa)

http://www.youtube.com/watch?v=t0mlPqKwhEE

Estimados camaradas sufridores impenitentes de la Watchtower:

Con su inmensa ignorancia por bandera, con su currículum académico en blanco  --como el traje de una novia--  y su afán sin medida por legislar y controlar todo detalle de la vida del converso, el Cuerpo Gobernante se luce un día más ante todos nosotros.  La Voz de Dios en la Tierra, el canal de comunicación de Dios con la humanidad, nos alegra el día de nochebuena a la Honorable Hermandad Apóstata con esta faena impecable  --teológicamente hablando--.

Nuestro amado hermano Santiago, husmeando en la biblioteca "familiar", ha encontrado esta perla que desea compartir con nosotros esta Navidad.  Hay quien se vanagloria de tener una inmensa biblioteca teocrática watchtoweriana para lucirse ante sus amistades..., ¡y hay quien le saca partido!  ¡Gracias, Santi, estás acumulando tesoros en los cielos y no como el Governing Body Bank que los acumula en la tierra!  Puede que algún día, tu suegro, pueda valorar en su justa dimensión la labor que estás haciendo..., ¡no te desanimes!  ¡Va por ustedes!

Somos una pareja comprometida que planeamos casarnos dentro de poco y nos gustaría saber si sería aceptable para los Testigos (de Jehová) tocar una de las marchas nupciales conocidas y el arrojar arroz a los novios después del banquete de bodas.-- J.B. (EE.UU.)
Si uno desea tener música en una boda, parece que sería más adecuado disfrutar de las canciones del Reino (letra y música sacra compuesta por los Testigos para los Testigos) en una boda teocrática, en lugar de una de las marchas nupciales conocidas, las cuales tienen unos antecedentes paganos o mitológicos.  Sin embargo, la música de Reino no deberá utilizarse para bailar. 
En cuanto a lo de arrojar arroz a los novios, The Encyclopedia Britannica, edición de 1959, tomo 4 y página 122, dice: "En cuanto a echar arroz, es una costumbre muy antigua, más tardía que la del trigo, simboliza el deseo de que la novia pueda tener hijos".  Puesto que esto es de origen pagano y, por tanto, estamos invocando magia, ejecutando un rito con la esperanza de obtener unos beneficios, esto debería evitado por los cristianos.  Con respecto a otros asuntos relacionados con la boda, se recomienda la moderación; y siempre será mejor pecar de quedarse corto, mejor será ser más restrictivos de lo necesario que menos.  Vea The Watchtower , 15 de junio de 1952.
Fin de la traducción apóstata.

A última hora, nuestro compañero Formerwitness, ha tenido la gentileza de aportar el mismo artículo de La Atalaya, pero en español.  Muchas gracias, camarada.  La apostasía internacional funciona como un reloj suizo.

Lo notable del artículo es que no podemos utilizar --por mucho que nos gusten--   las marchas nupciales de Wagner y la de Mendelssohn por prescripción de la confesión religiosa, no obstante, siempre nos quedará en nuestras bodas Paquito el Chocolatero.