miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Verdad progresiva, o el timo de la estampita? III




http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2010/05/la-verdad-camaleonica-de-la-watchtower.html


Estimados camaradas que la trena fue vuestro hogar:

Suma y sigue, esa es la triste y dura realidad de un timo teocrático watchtoweriano. Sí, los jóvenes españoles fueron a la cárcel --sin entender las razones-- por culpa de unos indocumentados metidos a ser la Voz de Dios en la tierra..., por unos meapilas.

El Profeta Ka, con sus contactos en los estamentos militares, ha conseguido la carta para la Honorable Hermandad Apóstata, estamos por la cuarta hoja y, después de esta nos queda la quinta y última, ¿te lo vas a perder? ¡Está pasando..., lo estás leyendo! ¿Qué dice TH de esta carta...? ¿Algún comentario teocrático al respecto?

Pero, la verdad es incómoda..., ¡flota! Hay quien la tira al mar del olvido, liada a un objeto pesado con la esperanza de que desaparezca en las profundidades, pero no..., ¡flota! Es lo que ocurre con esta carta: primero fue Raymond Franz y, después el Profeta Ka quienes la han sacado a la luz pública..., ¡como testimonio para todas las naciones! ¡Que gran testimonio el que mientras muchos iban a la cárcel sin entender porqué..., los ideólogos no tenían ni pajorera idea, solo por lealtad a la todopoderosa Organización! El Topo Ajalvireño sigue con su traducción para todos nosotros..., todo para tus ojos:

"Razonando sobre el tema del servicio civil sustituto antes de que se ofreciera como una alternativa aquí en España, muchos hermanos han basado su postura en la idea de que al ocuparse en los trabajos civiles asignados por el gobierno [de España] la persona estaría posibilitando el que otra fuese reclutada por el ejército formando parte de la maquinaria bélica. Pero eso no es la verdad en un sentido estricto y pudiéramos preguntar si esto aplica a todos cuando el servicio civil consiste en: trabajar en hospitales, geriátricos, o muchas otras actividades de interés social.

No hay dudas en el pensamiento de nuestros hermanos con respecto a la postura correcta a adoptar en el caso de que dicho servicio civil sustituto realmente consistiese en apoyar directamente a una organización que es condenada en la Biblia [ejército o estar empleado en otra confesión religiosa que no fuesen los testigos de Jehová]. No obstante, en los casos en los que dichas actividades reportan un beneficio a otras personas, lejos de aquellas que son destructivas, perjudiciales o de naturaleza política --todas ellas objetables para los estudiantes de la Palabra de Dios--, ¿este sustituto (para el servicio militar) realmente es equivalente (al servicio militar)?

Cuando un joven alcanza los 20 años de edad, el gobierno civil le obliga a dar dos o tres años de su vida como parte de un servicio al César [el gobierno de España]. (Y este es el caso que nos ocupa en España, donde hay un ejército grande y personal militar encargado de actividades que no son militares porque el gobierno afirma que no puede costearlas con personal a nómina). Si la conciencia del individuo no le permite hacer el servicio militar, el gobierno civil le ofrece un servicio alternativo en un esfuerzo para que el cristiano pueda acomodar su conciencia cristiana y a la misma vez no ofender a la opinión pública si se permitiese que en este asunto "algunos se fuesen de rositas". ¿No sería esto lo mismo que el pagar impuestos, a los que tiene derecho el gobierno? ¿No sería esto dar el tributo "a quien tiene derecho al tributo"? (Romanos 13:7) ¿Es realmente tan distinto del: "si alguien bajo autoridad te obliga a una milla de servicio", con se menciona en Mateo 5:41?

¿Cómo podemos defender y mostrar convincentemente el que un objetor que busca escaquearse de un trabajo que él sabe que le eximiría del servicio militar no está violando su neutralidad cristiana y una persona que acepta ese mismo trabajo en lugar del servicio militar está desasociándose él mismo de la congregación cristiana?

Nosotros nos estamos aplicando a nosotros mismos textos bíblicos que muestran que los cristianos estamos sirviendo como embajadores o enviados y por lo tanto debemos mantenernos neutrales. Al mismo tiempo no renegamos de ningún país, de su ciudadanía ni del pasaporte. Somos extranjeros, pero no apátridas. ¿Está realmente justificado el hacer una interpretación así de extrema de estos textos bíblicos?".

Fin de la traducción de la página cuatro, queda pendiente la página cinco.