lunes, 17 de mayo de 2010

¿Qué hacer con un hijo deficiente mental..., según la Watchtower?

La Jugadora Apóstata (desde Sevilla)


The Watchtower, 15 de junio de 1963, páginas 383 y 384, P.V.P.: 5 centavos el ejemplar

http://nyrm.org/2010/05/13/the-most-widely-read-magazine-in-the-world/comment-page-1/#comment-86

Estimados camaradas víctimas de las verdades caducas:

Donde digo "digo", no digo "digo", sino digo "Diego". El ilustrísimo James Pellechia, del Departamento de Redacción de la Sociedad Watchtower --y ejerciendo de portavoz de la confesión religiosa--, dice unas palabras significativas en la publicación The New York Review of Magazines a manera de excusa de puertas afuera y de cara a la opinión pública: "Desde luego esta revista no concuerda con ella misma siempre --con números anteriores-- sobre estos temas. Al principio de su historia, por ejemplo, The Watchtower dijo a los lectores que los hombres inicuos de Sodoma y Gomorra resucitarían. En 1988, un artículo de The Watchtower dijo lo contrario. Nuestras publicaciones no son infalibles. Ciertos textos bíblicos, determinadas doctrinas , pueden necesitar ciertos reajustes a medida que aumenta la información y la investigación".

Antes de comentar estas palabras del hermano Pellechia, quiero agradecer a nuestra hermana Aloha el que mencionase esta información de uno de sus oportunos comentarios con los que deleita a toda la hermandad.

James, ¡tanta guerra teocrática te confunde..., como al Dinio la noche! Vamos a ver, espabilado, lo de si lo hombres de Sodoma y Gomorra resucitarán o no, es un asunto intrascendente que no afecta la vida de la gente. Pero, ¿qué tal cuando en esa revista se prohibía las vacunas a los testigos de Jehová? ¿Hablamos de cuando esta revista llevaba la directriz a los testigos de Jehová de que era antibíblico aceptar una trasplante de un órgano..., bajo pena de expulsión? Pellechia, ¿te acuerdas de los hermanos que pasaron años en la cárcel porque el servicio civil sustituto al militar..., lo prohibía la Sociedad..., bajo pena de expulsión o desasociación, que es exactamente la misma cosa? Sí, James, la verdades caducas de esta revista han afectado la integridad física y mental de sus lectores..., ¡porque sus editores se autoproclaman la Voz de Dios en la Tierra! No es una revista al uso, como Scientific American o Nature, que se dedican a informar sobre nuevos descubrimientos..., no, esta revista es el buque insignia de la confesión religiosa de los testigos de Jehová..., como indica The New York Review of Magazines. Es el B.O.E., de la confesión religiosa. Es más que solo una revista: si los testigos de Jehová no siguen las consignas en ella escrita..., ¡son expulsados de la confesión religiosa! Si son expulsados, sus amigos le retirarán el saludo y los familiares restringirán al mínimo imprescindible el trato con ésa persona estigmatizada. ¿Porqué los testigos de Jehová se resisten a que sus hijos acepten transfusiones sanguíneas? Porque en esa revista está la directriz a seguir..., bajo pena de expulsión o desasociación.

De nuevo, querido James, tus verdades a medias, no son verdades..., sino mentiras. A las personas ajenas a la confesión, los podrás confundir. A nosotros..., ¡como que no! Y ahora vas y lo cascas al Cuerpo Gobernante, porque tú no eres nadie, aquí quien pincha y corta es el Governing Body Bank, ellos son los que cortan el bacalao..., ¡aunque tú te calles como un cuco y no digas nada de ellos en la entrevista que te hacen! Pero, tranquilo, para eso estamos nosotros..., la Honorable Hermandad Apóstata.
Dicho esto, ahora, quiero agradecer a la hermana de Sevilla que nos manda esta información de La Atalaya. Ella, confiesa que desde que lee este blog, ya no echa dinero en la caja de contribuciones y ese mismo dinero que pensaba echar..., ¡se lo juega a la lotería! Dice que si le toca el premio, el importe lo dedicará a construir una residencia geriátrica para recoger a los hermanos que utiliza la Sociedad y que cuando envejecen no tienen donde caerse muertos..., ¡toda una hermana Teresa de Calcuta, ésta sevillana 'resalá'. ¿Qué hace con los boletos que no le tocan? Los echa en la caja con una nota en la que pide transparencia financiera a la confesión religiosa. ¡Es la monda!

La revista The Watchtower, 15 de junio de 1963, páginas 383 y 384, en la sección Preguntas de los Lectores, pregunta lo siguiente:

* ¿Qué obligaciones impondrían a unos padres cristianos el tener un hijo deficiente mental?--M.L., EE.UU.

El párrafo dos, de la página 383, dice: "Las obligaciones para los padres incluyen el sustento físico y el espiritual... Si un niño estuviese a cargo del Estado, él ciertamente no estaría recibiendo esta instrucción dadora de vida que los padres podrían darle, en obediencia a la obligación bíblica para un cristiano dedicado".

El párrafo tres, de la página 383: "Al preocuparse porque el niño obtenga la disciplina y admonición de parte de Jehová, los padres estarían trabajando para la salvación eterna del niño".

Se queda uno mudo leyendo estas palabras, ¿puede Dios juzgar advesamente a una persona deficiente mental, en virtud de si sus padres son testigos de Jehová o no lo son? ¿Son las verdades caducas y las profecías fallutas de la Watchtower..., imprescindibles para la salvación eterna de los niños deficientes mentales?

Pero esto no es todo ni lo más grave, página 384, párrafo 1: "Sin embargo, si el niño padece una deficiencia mental tal que le hace incapaz de aceptar el alimento espiritual o el conocimiento por medio del cual puede ejercer fe y ganar la salvación, esto pudiera decidir a los padres a que escogiesen el que otros cuidasen de él, tales como organizaciones gubernamentales".

¿Se puede escribir esto y no sentir vergüenza? O sea, la consigna es: si el niño puede asimilar las doctrinas de los testigos de Jehová, los padres tienen que cuidarle, pero, si por su deficiencia no puede..., ¡que lo cuiden otros y no hay que perder más tiempo en él! Que los padres se quiten el muerto de encima.