domingo, 20 de diciembre de 2009

Teología fundamentalista, ¡se paga un precio!

El Tuerto (reportero free lance apóstata)








La verdad teológica en estado puro...

http://www.independent.ie/national-news/refusing-blood-cost-jehovahrsquos-witness-her-life-1980879.html

http://www.irishtimes.com/newspaper/ireland/2009/1218/1224260898068.html

Estimados camaradas que os han dado más palos que a una estera:

El Tuerto irrumpe hoy con un soplo sobre las consecuencias de la teología fundamentalista de los pedigüeños de turno. Nos remite a una noticia aparecida en el hermoso país de Irlanda. Avisamos de antemano que esta buena nueva no les gustará a los sabuesos watchtowerianos que siguen tras nuestra pista. ¡Quieren localizar nuestra IP y neutralizarnos! ¡Qué malos que son! Sin embargo, nosotros somos el contrapunto..., ¡les deseamos lo mejor y no tenemos ninguna intención de localizarles y delatarles, máxime ahora cuando se han soltado la melena y se animan a leer y comentar en los foros ultra apóstatas! Pero, ¿de qué trata la noticia? Como siempre, hemos de recurrir a los servicios de otro ilustre miembro de la Resistencia,el compañero Topo Ajalvireño..., ¡nuestro traductor por excelencia..., y gratis! El Tuerto, está ahora discursando cumpliendo con sus asignaciones teocráticas, ¡qué maestro del camuflaje está hecho el tío! ¡Va por ustedes!

AL TESTIGO DE JEHOVÁ LE CUESTA LA VIDA EL REHUSAR LAS TRANSFUSIONES SANGUÍNEAS
La paciente tenía el 98% de posibilidades de sobrevivir de haber aceptado transfusiones sanguíneas, indica una investigación.

Escrito por: Georgina O’Halloran
18 de diciembre de 2009

Una testigo de Jehová que rehusó las transfusiones sanguíneas en un hospital tenía el 98% de posibilidades de sobrevivir a la hemorragia si se le hubiese administrado el tratamiento, según confirmaba el resultado de una investigación ayer.

Un marido destrozado, Philip Baxter, dijo que su esposa Anita (de 56 años)"no quería morir", pero, "no quiso una transfusión de sangre". Un juez de instrucción fue requerido por el personal facultativo para saber cuál debería ser el protocolo a seguir judicialmente en estos casos, cuando un paciente rehusa transfusiones de sangre alegando creencias religiosas.

La Sra. Baxter, falleció a causa de un paro cardíaco causado por problemas sanguíneos en el hospital Tallaght Hospital, el pasado 15 de septiembre de 2009.

El Sr. Baxter dijo a los investigadores: "Ella dijo que no quería morir, pero se mantuvo inflexible en cuanto a no aceptar transfusiones sanguíneas".

La Sra. Baxter, una testigo de Jehová, murió cinco días después de una intervención quirúrgica para extirparle un tumor en el colon, después de lo cual ella sufrió una hemorragia considerable.

El cirujano Diarmuid O’Riordan dijo a los investigadores que: "había un 98 ó 99% de posibilidades de sobrevivir en caso de habérsele administrado las correspondientes transfusiones sanguíneas".

El juez de instrucción del condado de Dublín se informó ayer que la Sra. Baxter había firmado un testamento vital antes de ser operada en el que se oponía a las transfusiones sanguíneas o a productos sanguíneos aún a riesgo de su vida.

Estas instrucciones por escrito fueron entregadas a los tres equipos médicos del hospital que la intervendrían: al Sr. O’Riordan, a la hematóloga Dra. Helen Enright y al anestesiólogo Dr. Dr Fergal Day.

"Ella fue bien advertida antes de la operación, de las potenciales consecuencias de su negativa (a las transfusiones)", dijo la Dra. Enright. "Explícitamente ella indicó que no quería ningún producto sanguíneo, aún si esto le costase la vida", confirmó el Sr. O’Riordan.

La presión sanguínea cayó después de una operación exitosa de cinco horas de duración el 10 de septiembre. Tres horas después de la operación, tuvo que sometérsele a una nueva intervención quirúrgica porque se sospechaba que había una hemorragia.

Ella permaneció inconsciente durante cinco días antes de morir, el anestesiólogo Dr. Fergal Day explicó a la familia de la fallecida que, sin transfusiones, "era poco probable que pudiese sobrevivir".

Si ella hubiese recibido las transfusiones, "con casi toda probabilidad hubiese sobrevivido", dijo a los investigadores.

El médico forense encargado de la investigación, Kieran Geraghty, hizo la recomendación a la dirección del hospital de que la próxima vez que surja un caso similar soliciten una autorización judicial, para cuando una persona permanece inconsciente y no puede ratificarse en su decisión --había suficiente tiempo como para solicitar una autorización judicial-- para que estos casos puedan tratarse correctamente.

"Al personal médico se les somete a un presión increíble, cuando ellos tienen los medios para salvar la vida de una persona y tienen que dejarla... morir", dijo él.

La Sra. Baxter, "tuvo cinco días para poder salvar su vida y no tuvo la oportunidad de poder cambiar de opinión. Estoy sorprendido de que no se solicitase una orden judicial".

El abogado del hospital, Kevin Power dijo que, bajo la ley irlandesa, un paciente tiene el derecho "de escoger el tratamiento médico" y puede "poner limitaciones... en tanto en cuanto haya sido informado de todos los riesgos que eso conlleva".

Él añadió que, de estar el paciente inconsciente, se cumple con ese testamento vital.

Philip, el marido de la Sra. Baxter mencionó a los investigadores que él había solicitado a la Dra. "que le garantizase por escrito" que las transfusiones salvarían la vida de su esposa en caso de cambiar de opinión. La médico le indicó que "ella no podía hacer eso".

Él añadió: "Eso no hubiese cambiado la decisión de mi esposa. Ella había decidido y firmado que no deseaba transfusiones sanguíneas".

Preguntado por el forense que lleva la investigación si su esposa podía haber cambiado de opinión al considerar las circunstancias, de que tenía el 98 ó el 99% de posibilidades de morir sin transfusiones de sangre, el Sr. Baxter dijo: "No".

El médico forense, Kieran Geraghty, escribió en la partida de defunción que había muerto por causas naturales.

- Georgina O’Halloran