jueves, 24 de septiembre de 2009

Visita de pastoreo..., ¡el inquisidor moderno!

¡Cuidadín con las visitas de pastoreo!


Estimados camaradas condenados al más inicuo de los ostracismos:

La Sociedad Watch Tower, sigue la política de Putín en Rusia con los terroristas chechenos: no se negocia con los terroristas (no se negocia con los apóstatas, que puede ser cualquiera que desee leer la Biblia por su cuenta sin la “ayuda” de las publicaciones del archiconocido --aunque también anónimo-- Esclavo Fiel y Discreto. Cualquiera que tenga una duda persistente sobre procedimientos teocráticos o sobre algún aspecto doctrinal, aún siendo ésta persona sincera y lleve una impecable vida cristiana, se le considerará un apóstata: un apestado del que renegarán tanto familiares como amistades por imperativo doctrinal del Cuerpo Gobernante. Los pedigüeños pueden perdonar todos los pecados, incluso cobijar a los pederastas y acosar a las víctimas, pero, el pecado “contra el Espíritu Santo” --como dicen ellos--…, ¡a ésos ni agua!

Ellos se han sentado en la cátedra de Moisés, no necesitan hablar con nadie de sus asuntos: sean doctrinales, de organización, o de lo que sea. Ellos, que están llamados a reinar con Cristo en el cielo, no se pueden rebajar tanto. En los Salones del Reino hay diferentes cajas de contribuciones (donativos), no obstante, no podrá encontrar ningún buzón para reclamaciones o sugerencias; ni siquiera para cuando un pariente tuyo muere por no poder aceptar un trasplante de un órgano y, a la semana siguiente, se edita un nuevo número de La Atalaya arrojando “nueva luz” y --¡ahora sí!-- ahora ya no hay ningún principio bíblico que impida a uno aceptar ese trasplante inaceptable la semana pasada. ¿Sugerencias? Primero, ¿ha habido alguna disculpa alguna vez sobre este tema tan trascendental u otro similar? No. Nunca lo escucharás. Tal vez, si se pusiera en peligro su patrimonio económico se atreverían a pedir alguna disculpa (aunque de manera solapada, ¡claro!).

Por poner un ejemplo --sabemos que hay muchos--, ¿qué es lo que hizo tan rematadamente mal Raymond Franz para que lo despidieran de Betel de Brooklyn, a su edad y después de haberles entregado toda una vida tanto él como su esposa? ¡Por que no compartía algunos puntos de vista! Pues puedes imaginarte qué es lo que nos podría ocurrir a nosotros si los ancianos de tu congregación se enterasen de que abrigamos alguna duda…, ¡derechos al Gehena y sin paradas en el camino! Ahí tenemos un ejemplo ilustre, un miembro del Cuerpo Gobernante --del que se supone que puede tener toda la franqueza de expresión-- excomulgado por cuestionar la certeza de las conclusiones de los líderes de los Testigos de Jehová. No. ¡Ni siquiera él…, podía abrigar dudas!

Para un servidor, éstos caciques teócratas tienen un complejo de inferioridad causado por lo que les hubiera gustado ser o, mejor, demostrar a otros su superioridad intelectual. Todos han sido precursores desde antes de nacer y, han despreciado la educación académica como vana y de este diabólico mundo. Por este motivo, lo que les falta de formación académica, lo suplen con estos arranques de autoritarismo talibanesco con el fin de hacerse respetar. Una y otra vez, se ha visto en Betel que, la persona que tiene unas capacidades académicas para desarrollar una actividad profesional concreta --y lo hace bien--, durante un tiempo le dan cancha y le dejan que desarrolle su trabajo por el que le llamaron a Betel, pero, al cabo de un tiempo, los acaban humillando poniéndoles por encima a una persona mucho más joven y sin ninguna formación. ¡Claro! Éste joven es manipulable e influenciable. ¿Que esta decisión cueste dinero? ¿Y eso a quién le importa? ¿Es suyo el dinero? ¿Lo han tenido que sudar ellos? ¿Acaso el perro es mío? Ahora, ésa persona que descollaba en: los comentarios de texto matutinos, en el estudio de La Atalaya los lunes por la noche en Betel, o en los discursos en las asambleas romerías…, ¡se le humilla e intenta hundir emocionalmente mandándole una terea monótona y, sin darle ninguna explicación del por qué se le ha defenestrado. A los Grandes de España, no les gusta que haya hermanos que despunten intelectualmente más que ellos, suelen ser vanidosos y tienen un narcisismo exacerbado. Esta es la triste realidad diaria que padecen muchos betelitas por todo el mundo. Para muestra un botón, es muy interesante la descripción del currículum académico que ostentaba el ilustrísimo Frederick W. Franz, documentada por el ex betelita de Brooklyn, Paul Blizard: el eminente docto en griego bíblico, había tomado un curso de 21 horas en griego clásico y de estas, dos horas en griego bíblico. Fred W. Franz, engañó hasta al mismísimo A.H. Macmillan, permitiendo que en el libro Faith On The March, Macmillan, páginas 182 y 1983, escribiese sobre Franz: “Él también es un erudito en: hebreo, griego, así como de siríaco y latín”. En esas páginas, también permite que Macmillan infle el currículum académico de Franz, al escribir otro de los mitos que rodeaban a éste icono: “Él renunció a una beca Rodhes Plan para estudiar en Oxford o Cambridge (Inglaterra) debido a sus notas académicas en la Universidad de Cincinnati”. Franz, tuvo la opción --como muchos estudiantes de la universidad--, de presentarse a un concurso u oposición entre los estudiantes, con el fin de intentar acceder a dicha beca…, ¡pero nunca renunció a esa beca, porque nunca se la ofrecieron! Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. ¿Quién es el padre de la mentira?

“Dime de lo que presumes, y te diré de lo que careces”. Esa es la confesión del notorio arraigo y olé. Por una parte luchan por su libertad religiosa en los tribunales de todo el mundo, con el fin de expandir su imperio inmobiliario y editorial, y por la otra, conducen con vara de hierro al que abriga dudas o disiente en sus comunidades locales o congregaciones.

El pastoreo en las congregaciones, lo llevan a cabo los ancianos inquisidores, cuando detectan que un miembro ya no predica tanto como antes o, falta a muchos de los servicios (reuniones) en la congregación, ¡ésa persona está a riesgo de poder desprogramarse y de mandar todo al traste! Si una persona no predica y ofrece las publicaciones de la Watchtower, a cambio de un donativo voluntario…, ¿de dónde se sacará el dinero necesario para que la jerarquía viva de película?

También, en estas visitas, los ancianos inquisidores, intentan sondear la mente del individuo, desean saber con certeza qué es lo que está afectando la “espiritualidad” del pardillo del feligrés. Si uno tiene dudas sobre el modus operandi de la Organización…, ¡ni se te ocurra decir ni mu! Si eres sincero con ellos, seguramente, desde ese mismo momento, te tendrán en el punto de mira y ya harán por advertir al resto de rebaño a que tengan cuidado con el contacto que puedan tener contigo. Además, estarán muy interesados en saber si has compartido tus ideas con tus familiares o amigos más íntimos…, ¡a ellos también los interrogarán para conocer el alcance y trascendencia de tus dudas apóstatas y heréticas! Así que, ¡cuidadín!, tú puedes decir que estás deprimido o cualquier excusa que te puedas inventar, pero, si no quieres que te marquen en la frente y te estigmaticen…, ¡ni palabra sobre dudas en la Sociedad u Organización!

Las visitas de pastoreo, lo que son en realidad, son visitas de espionaje…, ¡para saber de ti y de tu familia! Si puedes evitarlas…, ¡mejor! Dales el esquinazo. Invéntate cualquier excusa. Di que de momento no te va bien, que más adelante. Lo importante es que no puedan conocer tus pensamientos. Piensa que, si los llegan a conocer, no te salvarás de un juicio sumarísimo por parte de éstos teócratas fundamentalistas. Y, obligarán a tus familiares a que mantengan al mínimo imprescindible el contacto contigo y, a tus amistades a que renieguen de ti…, ¡ni siquiera podrán dirigirte un lacónico: “hola”!

La Honorable Hermandad Apóstata, estamos trabajando a todos los niveles para que cambien esta política fundamentalista, pero, mientras tanto…, ¡protégete tú mismo y a los tuyos de éstos inquisidores modernos de nuestra España democrática!