jueves, 13 de agosto de 2009

Al acoso y derribo del expulsado..., ¡hay que doblegarles!

El Topo Ajalvireño (desde el lado oscuro)











The Watchtower, 1 de abril de 1953, página 223

Estimados cofrades en nuestro particular vía crucis watchtoweriano:

"La verdad os hará libres", dijo el Maestro. Y la mentira, ¿qué nos hará la mentira? ¿Quién es el padre de la mentira?

La Honorable Hermandad Apóstata, trabaja a destajo para que tengáis el alimento al debido tiempo..., ¡sin trampa ni cartón! ¡Todo documentado! Ya sabéis que el trabajo de los agentes Watch a sueldo es el de desacreditar lo que decimos: "Que si la Sociedad nunca dijo tal cosa..."; "que si La Organización dijo otra cosa, pero los hermanos lo entendieron de otra manera..."; "que si el Cuerpo Gobernante es la Voz de Dios en la tierra..."; "que si los testigos de Jehová son la única religión verdadera...". ¡Bueno, qué os puedo contar a vosotros!: todas esas patrañas, subterfugios lingüísticos, medias verdades..., pura demagogia watchtoweriana para consumo interno.

Pero la cruzada que nos embarca a la Resistencia Apóstata, no es otra que la defensa de los derechos humanos de los que desean abandonar la confesión del notorio arraigo y olé..., sin represalias sociales ni familiares. La expulsión, llevada a cabo por los testigos de Jehová, vulnera los derechos humanos de las personas. Por supuesto, toda religión tiene derecho a establecer sus normas sobre quiénes pueden formar parte de su chiringuito y quiénes no, pero, lo que no puede hacer ninguna confesión religiosa es lapidar social y familiarmente al individuo. Exigir a amistades y familiares que le hagan el vacío o acosen moralmente al disidente..., ¡ahí está nuestro desacuerdo!

Los testigos de Jehová, han intentado meter el miedo en el cuerpo a sus feligreses; por un lado el palo y por el otro la zanahoria. Su política es la de negarle el pan y la sal a quien desee abandonar libremente la comunidad religiosa. "A ésos..., ni agua", es lo que vienen a decir. "Hay que lapidarlos social y familiarmente..., que no puedan tener un resquicio para el amor o el cariño de sus seres queridos. Nuestro objetivo es torturarlos psicológicamente..., hasta que vengan de nuevo a nosotros con las orejas cachas..., humillados e implorando perdón con el fin de poder disfrutar otra vez del calor y el cariño que suministran las amistades y nuestros familiares más inmediatos". "Si les sometemos a una campaña de acoso y derribo de esta magnitud, el 99% de los disidentes no tendrán más remedio que volver. ¿Quién puede substraerse eternamente al amor y cariño de sus seres más queridos? Nuestro plan es diabólico y está comprobado que no falla".

Nuestro compañero, el Topo Ajalvireño --desde la entrañas de la bestia-- nos manda este artículo de La Atalaya (en inglés), con su correspondiente traducción a la lengua de Cervantes. Son de aquellas palabras que, si no las lees por ti mismo, no las puedes creer. ¿Hasta dónde puede llegar el acoso moral que esta confesión del notorio arraigo hace y propugna hacia los que desean abandonar la secta voluntariamente? Hoy veremos un ejemplo más..., ¡todo para tus ojos!:

En esta misma sección (Preguntas de los Lectores) la The Watchtower, 15 de noviembre de 1952, hacía esta declaración: "El cónyuge fiel no debería tratar temas religiosos con el apóstata o expulsado y no debería acompañarle a él (o ella) a las reuniones de su confesión religiosa o participar en esas reuniones". ¿Quieren dar a entender estas palabras que, si el padre de una familia ha sido expulsado, pero, asiste al Salón del Reino de los Testigos de Jehová, el resto de miembros fieles de esta familia no pueden montar con él en el mismo vehículo, cuando se dirigen al Salón del Reino?-- O.G. Kansas

No, eso no es lo que quería dar a entender The Watchtower. Se les dijo a los miembros fieles de la familia que "no debería acompañarle a él (o ella) a las reuniones de su confesión religiosa o participar en esas reuniones". Puesto que el expulsado ya no participa en las reuniones que se celebran en el Salón del Reino, y puesto que este ya no es su propio lugar de asociación religiosa, al haberse desconectado de esa asociación al estar expulsado, y, además, su presencia actual en el Salón del Reino no es porque hay sido invitado o sea bienvenido sino que la consideramos una intrusión indeseable, The Watchtower no se estaba refiriendo a acompañarlo a él a las reuniones del Salón del Reino cuando se dijo que no se le debería acompañar a las reuniones de su confesión religiosa. Lo que significa es que, el familiar fiel no acompañaría al expulsado a las reuniones de otra confesión religiosa donde él fuese aceptado o pudiese participar de ellas. Está bien visto que los familiares fieles viajen juntos con el expulsado en el mismo vehículo para ir a las reuniones en el Salón del Reino, pero una vez se llegue al destino, los familiares fieles no deberían sentarse junto a él ni asociarse con el expulsado en el Salón del Reino, se juntarán otra vez con él cuando llegue la hora de regresar al hogar.

Fin de la traducción.

¿Qué suplicios no han tenido que soportar los testigos de Jehová que han sido expulsados de esta confesión religiosa? ¿Qué de sufrimiento humano no habrán causado éstos "cristianos verdaderos", cuya marca identificativa sería..., el amor? ¿Cuántas familias han roto? ¿A cuántas personas han conducido, con esta campaña de acoso y derribo, a la desesperación? ¿Están estas directrices, de los testigos de Jehová, en armonía con la Declaración Universal de los Derechos Humanos?

Sí, sí, mucho participar en reuniones juntos a organismos internacionales y presentarse como paladines de la libertad de expresión y de religión, pero, vuestras directrices internas os traicionan y revelan qué pensáis vosotros sobre estas libertades fundamentales para el ser humano. Vuestra consigna es: "¡Libertad para nosotros, el acoso moral para el disidente!". Así es, sin contemplaciones. Según vuestras directrices, los testigos de Jehová, deben acosar y derribar a quien desee abandonar vuestra secta libremente y sin acoso moral por parte de familiares y amigos. ¿Es de esta libertad de la que habláis cuando participáis en esos foros internacionales? ¿Saben esas agencias que luchan por los derechos humanos y la libertad de religión..., el trato que dispensáis a los disidentes?

Millones de ex testigos de Jehová en todos los países, están sufriendo esta lapidación social y familiar a la que nos habéis sometido vosotros..., el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. Este Cuerpo Gobernante, es el que dicta las normas que todos los testigos de Jehová debe seguir..., ¡espero ver el día en que todos éstos señores estén sentados delante de un tribunal acusados por inducción a la violación sistemática de los derechos humanos de las personas!

No enseñan tolerancia a sus feligreses, más bien, la intolerancia. Todo el mundo debe conocer esto. Hizo falta que llegase internet para dar publicidad a vuestros trapos sucios. Ahora, los sin voz..., tenemos voz, una voz lo suficientemente alta como para ser oída por todos. Cada día somos más y nos organizamos en Asociaciones de Afectados por toda la tierra, cada día sentiréis más nuestro aliento en vuestro cogote y nuestra denuncia ante todos los medios de comunicación posibles..., ¡todo esto hasta que cambiéis vuestra política de acoso y derribo --vulnerando los derechos humanos-- hacia las personas que desean abandonar libremente vuestra más que fracasada religión de estar por casa, con vuestra teología preparada en la cocina por una serie de indocumentados académicos que viven como reyes a costa de nuestras donativos monetarios! ¡Vuestras doctrinas caducan antes que la leche fresca..., nacen muertas!

Si queréis el notorio arraigo y codearos con los estamentos institucionales de este mundo, vais a tener que cambiar, os vamos a dar tanta caña que se os hará insoportable el continuar con vuestros postulados teológicos y talibanescos.

La Resistencia vive...

¡NI UN EURO PARA LOS QUE VULNERAN LOS DERECHOS HUMANOS!