miércoles, 19 de septiembre de 2007

Preguntas de los lectores




     "Soy una hermana de una congregación de Madrid capital. Me encuentro confundida, ¿debo darle dinero al superintendente de circuito cuando visita nuestra congregación? El problema viene cuando observo el tren de vida que llevan: cambian de coche cada tres años --vehículo que ni pagan ni lo mantienen... ni siquiera se costean el combustible-- visten trajes de modistos famosos (mientras una servidora tiene que comprarse las prendas en el mercadillo), camisas y corbatas que mi marido trabajando como un negro no se las puede permitir. Exhiben sus ordenadores portátiles de última generación y cada año se costean unas buenas vacaciones que el resto de los mortales de la congregación ya nos gustarían para nosotros. Mi esposo y yo, trabajando duramente, con muchas calamidades llegamos a fin de mes. ¿Podéis orientarme en este asunto? Muchas gracias".

     Querida hermana y contribuyente neta:

     Los sentimientos que te atormentan y contra los que luchas encarnizadamente, no son exclusivos tuyos... muchos hermanos nos sentimos como tú. Tal vez, algunas preguntas puedan ayudarte a disipar las dudas que se alojan en tu pensamiento. Por ejemplo, ¿quién está peor económicamente... el de Circuito o tú? ¿Quién tiene dificultades para llegar a fin de mes... el de Circuito o tú? ¿Quién viste la ropa más cara... la del Circuito o tú? ¿Quién tiene que devanarse los sesos para cuadrar las cuentas y poder hacer frente a los pagos de: hipoteca, gas, luz, agua, alimentación, transporte, etc... el de Circuito o tú? ¿Tienes tanta variedad y calidad de vestimenta en tu armario como la del Circuito? Entonces, ¿porqué una persona que hace voto de pobreza y vive de 'película', sin madrugar, ni pegar un palo al agua, que vive muchísimo más desahogada que tú... tiene que recibir tu dinero que tantos sudores te cuesta? ¿Es ético que él viva de cine, con todos los lujos, encima reciba nuestro dinero de gorra... y nos machaque en la plataforma y nos tache de materialistas? Lo que nos atrapa no es el materialismo, sino, el pago de la hipoteca, necesitamos un lugar donde vivir y nos lo tenemos que costear, sin que nadie nos regale nada por nuestra cara bonita.

     Hay que ser un caradura; vivir como un rey y encima aceptar donativos de gente con un nivel de vida muy inferior al tuyo. Una última pregunta para reflexionar, ¿a ti te sobran mensualmente de 2500 a 3000 euros libres de polvo y paja... después de efectuar los pagos y compras necesarios? Pues ese es el promedio de dinero que se embolsan estas personas mensualmente, que hacen voto de pobreza, pero viven como obispos. Dinero que se embolsan, libre de gastos, y con muchos regalos de los hermanos por añadidura.

     El que quiera dinero para vicios, o para otros caprichos, que trabaje. El trabajo dignifica. Se sentirán mucho mejor si se lo ganan ellos y no se lo regalamos.

     Esperamos que la respuesta te sea de utilidad. A tu servicio.

JHK