John Henry Kurtz (JHK). Con la tecnología de Blogger.

sábado, 15 de septiembre de 2018

La violencia sexista y los testigos de Jehová

Fotografía por John Henry Kurtz

La Atalaya (edición de estudio) diciembre de 2018


     Estimadas víctimas de las pseudoteología watchtoweriana:

     El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová se empecina en sus posiciones más integristas y se reitera en su normativa que regula el matrimonio. En la página oficial de la organización religiosa te puedes descargar gratuitamente la revista que diseccionamos hoy, pinchando en el enlace de arriba.

     Como de costumbre, los gerifaltes teocráticos siguen la estrategia de tirar la piedra y esconder la mano: dicen una cosa y la contraria. No obstante, os daré mi opinión sobre este asunto que aparece en el buque insignia de las publicaciones de la confesión religiosa. La cuestión que subyace es la siguiente: ¿es rentable para la esposa cristiana soportar estoicamente el maltrato físico y psicológico por parte del esposo en aras de un posible converso o apoquinante neto?

     Primero, os aconsejo --como no podía ser de otra manera-- leer el artículo íntegramente. Después, voy a entresacar unas citas textuales para que vosotros podías reflexionar en lo que nos quiere comunicar el autoproclamado canal de comunicación de Dios con la humanidad.
"La mujer que tiene un esposo incrédulo, y sin embargo él está de acuerdo en morar con ella, no deje a su esposo" (1 Corintios 7:12, 13). Este principio sigue vigente hoy.
     Es importante recordar que para el miembro de la confesión religiosa, lo que aparece escrito en las publicaciones de la entidad religiosa, es como si lo escribiera Dios mismo. Seguidamente, los mandamases teocráticos pasan a desarrollar el significado de ese principio o normativa vigente:
Hay que reconocer que en algunos casos el "esposo incrédulo" ha parecido demostrar que no "está de acuerdo en morar con ella".  
     ¿Cómo, aparentemente, ha demostrado esto el esposo incrédulo? ¿Con qué lenguaje subliminal?:
Quizás sometía a su esposa a maltrato físico muy grave, incluso hasta el punto de que ella pensaba que estaba en peligro su salud o incluso su vida
     ¿Tal vez ha llegado el momento de aconsejar a la cristiana martirizada sobre la urgente necesidad de que denuncie en un juzgado o comisaría de policía al maltratador que amenaza su integridad física...? No hay que precipitarse. El Cuerpo Gobernante tiene su propia visión sobre cómo enfrentarse a la violencia sexista... con posibilidad de alcanzar un final feliz.

     Seguidamente, es verdad que admiten que algunas cristianas han pasado de morir apaleadas como mártires y tirando por el camino del medio y haciéndole un corte de mangas al Cuerpo Gobernante han decidido poner tierra de por medio. Sin embargo, ahora viene lo que opino que es el mensaje subyancente en este artículo teocrático:
Pero otras cristianas en situación similar no han llegado a la misma conclusión. Han aguantado y han intentado que la situación mejore.
     Particularmente, me parece de una total irresponsabilidad plantear esta posibilidad a personas que están sufriendo un "maltrato físico muy grave"... que pone en peligro su vida. En lugar de indicarles la necesidad de que denuncien con urgencia este maltrato ante la autoridad secular, que es quien tiene los medios para protegerlas... les ofrecen la loable alternativa de que jueguen a la ruleta rusa y soporten esta violencia en su persona. Pero, todo esto, ¿en aras de qué?:
Muchos cristianos leales que han decidido seguir al lado de un cónyuge no Testigo en circunstancias muy difíciles se alegraron de haber hecho ese sacrificio en especial porque su cónyuge llegó a servir a Dios.
     Aquí, los tunantes, cambian de adjetivo, pasan del "algunos" al "muchos".  O sea, muchas cristianas han optado por sacrificarse a la bonzo ante la remota posibilidad de que su maltratador se haga converso... es les indica el Cuerpo Gobernante. Supongo que al Governing Body Bank le interesa sobre todo tener otro apoquinante que pueda echar algo de parné en la alcancía del Salón del Reino.

     Para acabar, me gustaría escuchar qué es lo que tiene que decir al respecto el portavoz de la confesión religiosa en España.

     ¿Quién es el padre de la mentira y los diversos chanchullos teocráticos?

P. D.: Tal vez, algunos de los lectores, quieran enviar el artículo preguntar a diversas instituciones y organismos públicos respecto a si esto pudiera constituir un delito. Os dejo algunos contactos de interés:
Atención a las víctimas de malos tratos -- 016-online@msssi.es
Ministerio de Justicia --  https://sede.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Sede/es/inicio
Ministerio del Interior -- http://www.interior.gob.es/
Defensor del pueblo -- https://www.defensordelpueblo.es/ 
Fiscal especial violencia la mujer-- https://www.fiscal.es/fiscal/publico/ciudadano/fiscal_especialista/violencia_sobre_mujer/!ut/p/a1/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOI9HT0cDT2DDbzcfSzcDBzdPYOdTD08jP39zIAKIpEV-Hv4GgEVGPqGmli6GBsYmOHV722Mrh9VgUWQCXH2G-AAjgYU2Q9SQMD-cP0oVCVYQgBVgYVLkBNQgbGRhaGxh7GBuym6AixhAFaAx5MFuaGhoREGmZ7piooAPwxVaA!!/dl5/d5/L2dJQSEvUUt3QS80SmlFL1o2X0lBSEExSVMwSkdBSUYwQUczN0NDT00wMDA2/

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Si tienes conocimiento de un delito (como puede ser un caso de un abuso sexual infantil en una congregación), por favor, infórmalo a la Guardia Civil o Policía Nacional. Ellos tienen la legitimidad y los medios para investigarlos y localizar las pruebas.

https://alertcops.ses.mir.es/mialertcops/info/infor/info_6_es.xhtml?faces-redirect=true

Guardia Civil
http://www.guardiacivil.org/
Email: emume@guardiacivil.org
Teléfono: 062

Cuerpo Nacional de Policía
http://www.policia.es/
Email: webdgp@policia.es
Teléfono: 091

Los comentarios en los que se mencionen los nombres y apellidos de los autores de presuntos delitos se borrarán en cuanto me percate de ello.

Por otro lado, si deseas contrastar la información, puedes dirigirte a la Asociación de los Testigos Cristianos de Jehová en España, en los siguientes E-mail: tcjlegal@terra.es y ARCO@TCJ.ES

Por favor, se agradece que se eviten los insultos. ¡Gracias por vuestra comprensión!