viernes, 16 de febrero de 2018

El fin del mundo y la enésima reforma



     Estimados camaradas esquilmados por los de la esperanza celestial y trianera:

     Antes que nada, agradecer al hermano Ogun Tolle y su topo activo, la amabilidad de compartir con un servidor esta misiva teocrática de rabiosa actualidad. De paso, os recomiendo que leáis lo que se dice sobre el tema en el foro Descubriendo la Watchtower, lugar de peregrinaje obligado para todo apóstata que se precie.

     Posiblemente, me repita. En dicho foro ya se han puesto los puntos sobre las íes..., ¡pero no podía resistirme! Este, es uno de los temas predilectos del blog. Uno que tiene que ver con la transparencia financiera de la comunidad religiosa que gobierna nuestras vidas terrenas.

     De modo que, ha llegado el momento de practicarle la autopsia a sendas cartas fechadas los días 15 y 16 de enero de 2018. ¡Va por ustedes!

     Antecediendo a la fecha, nos topamos con dos letras enigmáticas: "SE". Si no recuerdo mal --uno se va haciendo mayor y la memoria no es la que era-- la "S" proviene del inglés Service: o sea, Departamento de Servicio. En mis tiempos, la siguiente inicial o iniciales correspondía a la persona que dentro de ese departamento se encargaba de escribir y enviar la carta. Pero, pudiera ser que la "E" corresponda también a la segunda letra de Service. En cualquier caso, una incógnita menos.

     El destinatario, en este caso, son todas las comunidades locales que están bajo la supervisión de la sede nacional de España: A LAS CONGREGACIONES DEL TERRITORIO DE LA SUCURSAL DE ESPAÑA.

     Asunto: Proyecto de renovación de la sucursal 

     Lo de renovación suena a chiste. La sucursal (sede nacional para el mundo ajeno a la organización religiosa) se compró a finales de 1980 y las obras comenzaron a principios de 1981. Desde entonces ha sufrido varias inauguraciones y un sinfín de reformas. Esta sería la enésima: mano de obra gratuita y donativos aportados por los pardillos integrales ibéricos.

     ¿Quién o quiénes han tomado esta decisión sin aportar los fondos económicos necesarios? ¿La Dirección Nacional de la confesión religiosa en España? ¡Va a ser que no! Pero, afortunadamente, no hay que devanarse los sesos; la carta lo dice meridianamente claro: "os notificamos que el Cuerpo Gobernante había aprobado retomar el proyecto de reforma de nuestra sucursal". El todopoderoso y siempre omnipresente cuerpo eclesiástico de la entidad religiosa... el verdadero dueño de todas las propiedades. Nosotros ponemos el dinero y la mano de obra gratis y ellos escrituran la propiedad a su nombre. ¡Quién no ha soñado con algo así...!

     A los que dimos los mejores años de nuestra vida edificando este megacomplejo y a los que durante décadas hemos puesto el parné para la construcción, reformas y mantenimiento de las instalaciones (incluídas la piscina climatizada y la sauna, etc.) nos preocupa el futuro de esta sede nacional. Muchos tenemos la mosca detrás de la oreja y llegamos a la conclusión del hermano Ogun:
"Pero... ¿y si la renovación es solo una exigencia de algún comprador para cerrar la operación financiera? Porque Jehová siempre ha sido hábil con esos asuntos financieros, siempre Él haciéndole favores a su pueblo". 
     Echamos en falta una declaración expresa por parte del Cuerpo Gobernante garantizándonos que la propiedad no se venderá tras esta renovación. ¡No queremos que nos lleven al huerto! ¡No queremos que nuestro "Vaticano" en España se volatilice y el dinero de la venta se emplee en alcanzar acuerdos extrajudiciales para evitar que casos de abusos sexuales infantiles lleguen a los tribunales!

     Además, ¿no es extraño presentar un proyecto de renovación... sin presupuesto? ¿Cuánto costará? ¿Conocéis a alguien que acometa un proyecto de reforma profundo en un megacomplejo... sin que dé ni una sola cifra? ¿Cuándo se estima que acabe el plazo para trincar los donativos? ¿Es normal que no digan ni mu? Porque aquí estamos hablando de muchos millones de euros.

     Lo suyo es mandar una carta a todos los miembros de la confesión religiosa --porque se les está pidiendo dinero y mano de obra gratuita-- con unos planos de cómo será la reforma una vez acabada, los plazos de ejecución de la obra y un balance financiero desglosado sobre el coste estimado del proyecto. Por mi parte, sigo en mis trece: sin transparencia financiera no hay ni donativo ni qué ocho cuartos...

     Gato escaldado, del agua fría huye. Otra posibilidad que nos aterra es que una vez conseguida una gran cantidad de donativos, ¡se suspenda sine díe dicho proyecto! No sería la primera vez que nos ocurre. La voluntad del Cuerpo Gobernante, en el tema económico, es imprevisible. Bíblicamente: "Los caminos del Señor son inescrutables".

     Soy de los que piensan que se puede creer en Dios y ser transparente económicamente hablando ante la comunidad a la que se dice representar. Me gustaría que el portavoz oficial de la confesión religiosa en España nos explicase las razones por las cuales no presentan públicamente --y a sus donantes-- un balance anual sobre los ingresos y los gastos. ¿Lo prohíbe Dios? ¿Lo prohíbe la Biblia? ¿Quién lo prohíbe?

     Los hijos de la luz, queremos luz. Ya sabemos quién es el padre de las tinieblas y las opacidades diversas.

     La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. ¿Quién es el padre de la mentira?