martes, 13 de mayo de 2014

El Cuerpo Gobernante y su responsabilidad



     Estimados camaradas víctimas de integrismo del Cuerpo Gobernante:

     Sin duda, una de las doctrinas más conocidas de nuestra entrañable confesión religiosa, es la de la prohibición de las transfusiones de sangre.  Pero no por conocida se quiere decir entendida o comprendida.  ¿Quiénes son los inductores o los ideólogos que inventaron una doctrina que ocasiona miles y miles de muertes de personas en la plenitud de su vida..., y en el nombre de Dios?  Son el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová: unos expertos en el arte bíblico de tirar la piedra y esconder la mano.  Los príncipes del eufemismo y del: donde digo «digo», no digo «digo», sino digo «Diego».

     Pero, ¿no es una decisión personal y de conciencia, que toma cada testigo de Jehová personal y unilateralmente?  Sí, pero no.  ¿Cómo que "sí, pero no"?  Pues muy sencillo.  ¿Qué medidas disciplinarias toma la comunidad religiosa contra el testigo de Jehová que voluntariamente  --y sin arrepentimiento de por medio--   acepta una transfusión de sangre como tratamiento médico?  ¡Pues la expulsión de la comunidad religiosa!  Bien es cierto que ahora a esta "expulsión", le han dulcificado el nombre cambiándoselo por "autodesasociación".  No obstante, no te equivoques: la sentencia y el castigo es el mismo para una persona "expulsada" que para una "desasociada": lapidación social y familiar..., ¡todos tus seres queridos renegarán de ti!  Te quedarás más solo que la una.  Una auténtica tortura psicológica que vulnera los derechos humanos más elementales.  Sin embargo, por raro que parezca, una confesión religiosa "condecorada" en España con el estatus del notorio arraigo..., ¡se pasa los derechos humanos por el arco del triunfo!  Sí, amigo lector, parece que la libertad de religión es una patente de corso que te permite vulnerar leyes que de otra manera están penalizadas con un severo castigo.  ¡Oramos porque el Parlamento Europeo ponga fin a todas estas tropelías más pronto que tarde!  ¿Por qué el Parlamento Europeo?  Pues porque no creo que los gobiernos de España de turno tengan los huevos necesarios para atajar semejante despropósito en pleno siglo XXI.

     Mientras tanto, los apóstatas  --estigmatizados de enfermos mentales por estos teócratas de pacotilla--  seguiremos con nuestro ora et labora.  De modo que, os remitimos a una noticia llegada a la redacción apostatil ibérica.  Se trata de una testigo de Jehová, de treinta años, que ha muerto siguiendo las directrices del Cuerpo Gobernante de no aceptar transfusiones de sangre.  El trágico suceso ha tenido lugar en Argentina.  ¡Va por ustedes!

Muere una Testigo de Jehová al negarse a recibir una transfusión de sangre

13 de mayo de 2014

La paciente, de 30 años, había expresado por escrito su voluntad de no recibir transfusión de sangre, y murió a causa de una úlcera intestinal. 

Se trataba de una chica joven que consulta al hospital por tener una patología digestiva y cursa con una pérdida de sangre", confirmó Mercado. Explicó que "había tenido una patología que según el estudio médico era muy relevante y de una necesidad vital poder transfundirla". Indicó que como la paciente "era Testigo de Jehová hicimos las consultas legales, hasta donde podíamos avanzar con una transfusión, pero los Testigos de Jehová están protegidos, tienen la potestad de negarse a recibirla". 

El director del San Roque dijo que "respetuosos de esa decisión, y amparados en el aspecto legal, la chica no recibió transfusiones y falleció a las 6.35". En tanto, los padres de la joven habían solicitado que la Justicia intercediera y permitiera a los médicos realizar el procedimiento, pero el resultado fue negativo. El juez en lo Civil y Comercial de 19na. Nominación, Marcelo Villarragut, rechazó la medida cautelar por la decisión suscripta por la mujer, mayor de edad y realizada ante escribano público.
http://www.telam.com.ar/notas/201405/62935-testigo-de-jehova-fallecio--hospital-san-roquecordoba-transfusion-de-sangre.html

     Desde este púlpito virtual, seguiré dando la lata hasta que los testigos de Jehová podamos decidir libremente y sin coacciones  --con completa libertad--  el tipo de tratamiento médico más adecuado a la situación y gravedad de la enfermedad.  ¡No queremos ser víctimas en aras de una verdad caduca!

     La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.  ¿Quién es el padre de la mentira, las profecías fallutas y las verdades caducas?