lunes, 11 de febrero de 2013

El anciano Michael Clarke testifica (caso Candace Conti)


     Estimados camaradas esquilmados y lobotomizados por los ungidos de pacotilla:

     El caso judicial por los abusos sexuales sufridos por Candace Conti siendo niña, por un miembro de la congregación, en el que resultaron condenados   --además del pederasta Johathan Kendrick--  los ancianos de congregación: Gary Abrahamson y Michael Clarke y la Sociedad Watchtower Bible and Tract of New York, Inc., nos ha dado muchas tardes de gloria..., ¡y lo que te rondaré morena!

     Es un juicio que hemos seguido muy de cerca, según nuestros modestos medios.  En su día, hicimos una transcripción al español del interrogatorio judicial por el abogado de la víctima a Gary Abrahamsonhttp://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/09/el-anciano-gary-abrahamson-declara-en.html  Por supuesto, los abogados de la entidad religiosa se opusieron cuanto les fue posible a que los ancianos de congregación declarasen en el juicio..., ¡sin éxito!  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/08/peticion-para-que-declare-el-anciano.html

     También, el anciano betelita  --Allen Shuster--  que trabaja en el Departamento de Servicio en la central mundial de los testigos de Jehová en Nueva York, tuvo que retratarse y contestar unas preguntas nada teocráticas sobre este caso: http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/08/allen-shuster-del-departamento-de.html  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/08/allen-shuster-del-departamento-de_20.html

     Tanto los ancianos de congregación, como la Sociedad Watchtower Bible and Tract of New York, Inc. (incluido el pederasta Jonathan Kendrick, ¡por supuesto), han sido condenados a pagar una multimillonaria indemnización a la víctima.  La principal perjudicada a la hora de pagar, es la entidad religiosa.  Como la confesión religiosa ha apelado esta primera sentencia, ha tenido que depositar una fianza de 17.277.299 de dólares y de dolores ante el juez..., ¡el paraíso no es gratis! http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/10/los-testigos-de-jehova-pagan-una-fianza.html

     El testimonio que nos faltaba era el del anciano Michael Clarke.  Hoy, podremos leer la transcripción judicial de su declaración ante el tribunal de justicia, contestando a unas preguntas formuladas por el abogado de la víctima.  El Topo Ajalvireño, como siempre, nos hace una traducción al español.  ¡Gracias, hermano en la fe, por todos tus desvelos a favor de toda la hermandad de adoradores verdaderos que no han doblado su rodilla ante el Baal de la Watchtower!  ¡Va por ustedes!

     Pregunta: Buenas tardes, Sr. Clarke.
     Respuesta: Buenas tardes, Sr. Simons.
     P: ¿Ha servido usted y continua sirviendo como anciano en la North Congregation de la localidad de Fremont?
     R: Sí.
     P: ¿Cuándo empezó usted a servir como anciano en la North Congregation de la localidad de Fremont?
     R: En el año 1989.
     P: ¿Había usted servido como anciano antes de esa fecha?
     R: Sí, en la localidad de Hayward.
     P: ¿Cuándo empezó usted a servir como anciano por primera vez?
     R: En el año 1977.
     P: Antes de servir como anciano, ¿sirvió usted como siervo ministerial?
     R: Sí.
     P: ¿Cuándo empezó usted a ejercer ese cargo?
     R: Probablemente en el 1974, o 1975.  Por esas fechas.
     P: ¿Usted continua de anciano actualmente?
     R: Sí.
     P: ¿En la congregación North, en Fremont?
     R: Sí.
     P: Regresando a los años noventa, se celebraban muchas reuniones en la congregación y entre la congregación para muchos propósitos.  ¿Correcto?
     R: ¿Que si se celebraban reuniones?
     P: Sí.
     R: Sí.
     P: ¿Y algunas de estas reuniones eran para estudiar la Biblia y para estudiar las revistas La Atalaya y ¡Despertad!?
     R: Sí.
     P: Y algunas de estas reuniones se celebraban en domicilios particulares.  ¿Correcto?
     R: Sí.
     P: ¿Y muchos de estos domicilios serían de miembros de la congregación, aparte del de los ancianos?
     R: Sí.
     P: ¿Podía asistir a todas estas reuniones usted mismo?
     R: No.
     P: ¿Era una reunión donde se congregaban todos los miembros, o eran repartidos en reuniones en grupos más pequeños?
     R: Bien, la reunión a la que usted hace referencia nosotros le llamamos Estudio del Libro de Congregación, y se celebraban en domicilios particulares.  En esa época, debían de haber unos 6 ó 7 grupos.  La mayoría de dichas reuniones se celebraban en los domicilios particulares de los ancianos.  La asistencia a dichos grupos pequeños era de unas 15 ó 20 personas, 10, 15 en total.  Se celebraban una vez a la semana, una sola reunión que duraba una hora.  Por las otras reuniones, usted seguramente se referirá a las que celebramos en el Salón del Reino.
     P: En las reuniones que se celebran en los domicilios particulares, ¿es cierto que un anciano siempre estaría presente?
     R: Sí.
     P:  ¿No sería necesariamente correcto el que más de un anciano estuvieran presentes?
     R: No.
     P: Porque no había suficientes ancianos para todas las reuniones, ¿verdad?
     R: Correcto.
     P: ¿Y en las diferentes reuniones que se celebraban, el anciano tendría muchas responsabilidades; por ejemplo, presidir y conducir dicha reunión?
     R: Sí, así es.
     P: ¿Tenía el anciano que planificar semanalmente en qué domicilio celebrar dicha reunión?
     R: No.  Normalmente se hacía en el mismo domicilio que, usualmente sería el del anciano.
     P: ¿Qué hay cuando dichas reuniones se celebraban en los domicilios particulares de los creyentes (no ancianos)?
     R: ¿Era una pregunta?
     P: Sí. ¿Tendría que hacer un anciano los arreglos para aquellas reuniones?
     R: No. Eso se había organizado previamente.  Algunas veces estos arreglos se mantenían por años.
     P: ¿Quiénes decidían en qué domicilios se podían celebrar dichas reuniones?
     R: El cuerpo de ancianos.
     P: ¿Se realizaron alguna de estas reuniones para el estudio de la Biblia en le domicilio del Sr. Kendrick?
     R: No.
     P: ¿Se celebraron alguna vez en el domicilio de los Conti?
     R: No.
     P: Así, el Sr. Kendrick asistió a estas reuniones, ¿tuvo él que asistir al domicilio particular de algún creyente?
     R: Sí.
     P: ¿Pudiendo coincidir con Candace Conti?
     R: Sí.
     P: Ahora, ¿recuerda que se contactara con usted porque Jonathan Kendrick había mantenido cierto tipo de mala conducta con su hijastra?
     R: Sí.
     P: ¿Cómo, o por qué tipo de medio, recibió usted la primera información sobre este asunto?
     R: Creo que fue mediante una llamada telefónica.
     P: ¿Recuerda usted la persona que le telefoneó?
     R: El Sr. Kendrick.
     P: ¿Qué le dijo usted a él?
     R: Que él necesitaba hablar con nosotros (los ancianos) sobre este grave asunto.
     P: ¿Le mencionó él a usted de qué se trataba el asunto?
     R: Creo que me dijo que le había hecho tocamientos inapropiados a su hijastra, o que el asunto era de una naturaleza grave.  No lo recuerdo con exactitud.  Fue una llamada telefónica rápida y planificamos una reunión (con los ancianos).
     P: ¿Cuánto tiempo transcurrió entre dicha llamada telefónica y la mencionada reunión?
     R: Tuvimos la reunión la misma semana.
     P: ¿Dónde se celebró dicha reunión?
     R: En el domicilio de los Kendrick.
     P: ¿Conoció a Jonathan Kendrick antes de que ejerciera el cargo de anciano en Fremont?
     R: No.
     P: ¿Era ya un miembro de la congregación Jonathan Kendrick cuando usted llegó a Fremont?
     R: Creo que sí.  Sí.  Yo llegué en el 1989, y creo que él ya estaba allí.
     P: ¿Recuerda usted la primera impresión que recibió cuando conoció a Jonathan Kendrick?
     R: La de un hombre tranquilo. Extrovertido, amigable.
     P: ¿Le cayó bien a usted?
     R: Bastante, sí.
     P: Usted se ha referido a él como "tranquilo".  Cuando usted dice de que él era un hombre tranquilo, ¿a qué se refiere?
     R: No hablaba mucho.  No era un parlanchín o algo parecido.  Solo un hombre tranquilo.
     P: Fuera del contexto que les proporcionaban las reuniones, ¿tuvo usted algún tipo de relación con el Sr. Kendrick?
     R: No.
     P: Por ejemplo, ¿le visitó alguna vez en el domicilio de él por alguna otra razón que no fuese en relación con la llamada telefónica y la posterior reunión?
     R: Probablemente para hacerles una visita de pastoreo.  Probablemente para conocer mejor a los miembros de la unidad familiar.  No recuerdo si fui sólo o acompañado de otro (anciano).  Era una práctica entonces, y lo es en la actualidad el hacer visitas domiciliarias a los miembros de la congregación.  Es más o menos lo que hacíamos.
     P: ¿Se relacionó socialmente alguna vez con el Sr. Kendrick?
     R: No, no lo creo.  No lo recuerdo.
     P: Por ejemplo, ¿recuerda que usted o alguien de su familia hayan tenido una cena, o compartido una comida con el Sr. Kendrick y Evelyn Kendrick?
     R: No lo recuerdo.  No lo creo.
     P: ¿Se reunió usted con él en alguna ocasión social especial en algún lugar que no fuese la casa de él, por ejemplo, en el garaje de la familia Conti?
     R: No lo creo.  No lo recuerdo.  Hace mucho tiempo de esto.
     P: ¿Recuerda usted a la familia Conti?
     R: Sí.
     P: ¿Recuerda a Candace Conti como una niña?
     R: Sí.
     P: ¿Cómo la recuerda?
     R: Únicamente como una niña feliz.
     P: ¿La recuerda usted a ella como una niña valiente?
     R: No sé si ella quiere escuchar de mi boca que ella era valiente, pero ella era feliz.
     P: ¿Y qué es lo que recuerda usted de la madre, Katheleen?
     R: No demasiado.  Que era una buena madre, que amaba a su hija y que todavía le quiere, estoy seguro.  No tengo muchos recuerdos de ella.  Sé que tenía muchos problemas emocionales y que se trataba por ellos, nosotros intentamos ayudarla en esto.
     P: ¿Recuerda usted si a mediados de los años noventa, estos problemas emocionales llegaron a superarla?
     R: Sí.  Les hicimos muchas visitas tratando de ayudarles en su matrimonio.
     P: ¿Y qué observó usted, si es que observó algo, en la Sra. Conti  --Katheleen--  en lo referente a su conducta o comportamiento que le sugiriese que ella padecía problemas emocionales?
     R: Unas veces estaba contenta, y otras estaba triste.  Ella padecía de altos y bajos.  En algunas de nuestras visitas, ella aparecía más positiva que en otras.
     P:  ¿Cuando usted habla de felicidad o tristeza, quiere decir que excedía los límites que pudiéramos considerar normales en cuanto a la felicidad o tristeza que manifestamos las personas?
     R: Diría que es un largo camino.  Únicamente recuerdo nuestro interés por ella y por su familia y que tratamos de ayudarla a través esos trastornos emocionales.
     P: ¿Llegó alguna vez a preocuparse porque ella padeciese algún grado de disfuncionalidad, que le incapacitase para cuidar de sí misma o de su familia?
     R: No creo que yo tuviese semejante preocupación, no.
     P: ¿Qué hay sobre Neal Conti? ¿Eran ustedes amigos de él?
     R: Sí.
     P: ¿Coincidieron con el Sr. Conti en algún tipo de reunión social?
     R: No recuerdo nada sobre reuniones sociales.  Pero sí que hablábamos en cada reunión (religiosa).
     P: ¿Se refiere usted al simple saludo, o a algo más serio o en debates a fondo?
     R: Principalmente al saludo: ¿Cómo estás?  ¿Cómo te ha ido la semana?  ¿Cómo te va en el empleo?  ¿Tienes alguna experiencia positiva que te haya sucedido en la predicación de casa en casa? Cosas como estas.
     P: ¿Describiría la relación que mantenía con el Sr. Conti como algo más profunda que una relación (cortés)?
     R: No.  No era profunda, no.
     P: Volvamos a la reunión mantenida en el domicilio de los Kendrick.  ¿Recuerda quiénes estaban presentes?
     R: Gary Abrahamson, el Sr. Kendrick, la Sra. Kendrick, la hijastra Andrea, y un servidor.
     P: ¿Recuerda cuál fue la primera cosa que sucedió en dicha reunión?
     R: Bien, nuestra costumbre, o hábito, es empezar con una oración.  Así, tendría que decir que se empezó con una oración hecha por Gary Abrahamson.
     P: ¿Y lo siguiente?
     R: Entonces nosotros leemos un texto o dos de la Biblia, tratando de establecer un tono espiritual, entonces invitamos al Sr. Kendrick a que nos dijese el motivo por el que nos había convocado.
     P: Ahora, mientras usted está sentado aquí, a pesar de los muchos años que han pasado, usted tiene unos recuerdos de lo que sucedió en dicha reunión, ¿no es verdad?
     R: Sí.  Repasé mi carta, de la que usted tiene una copia. http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/07/correspondencia-entre-la-congregacion-y.html  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/06/caso-candace-condi-correspondencia.html  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/07/informe-policial-colaboracion-de-los.htmlhttp://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/07/al-cesar-lo-que-es-de-cesar-depende.html  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/07/caso-candace-conti-al-cesar-lo-que-es.html
     P: ¿Y le ha ayudado a refrescar su memoria?
     R: Hasta cierto grado, sí.
     P: ¿Recuerda la silla en la que se sentó en el domicilio (de los Kendrick)?
     R: Sí, recuerdo la silla en la que me senté.  Estaba enfrente de la ventana.
     P: ¿Y recuerda la dependencia de la casa en la que estaban sentados?
     R: En la cocina o comedor.
     P: ¿Puede ahora visualizar a toda esta gente sentada durante esa reunión?
     R: Sí.  Muy claramente.  Eso es algo que no olvidas.
     P:  ¿Sería exacto decir que usted ha participado en centenares y centenares de tales reuniones con diferentes familias que podían tener diferentes problemas  --no necesariamente sobre abusos sexuales a menores--  pero con algún tipo de problemas con el paso de los años?
     R: Sí.
     P: Y de todas estas centenares y centenares de reuniones que usted ha mantenido, ésta reunión concretamente la tiene usted fresca en la memoria.  ¿Por qué es esto?
     R: Porque esta reunión tuvo que ver con un caso de abuso sexual a una niña.
     P: ¿Sabía usted, en el año 1993, al tiempo de aquella reunión, que aquel era un asunto muy grave?
     R: Sí, señor.
     P: ¿Y qué fue lo que dijo el Sr. Kendrick, cuando usted le instó a que se explicase?
     R: Él admitió que le había tocado el pecho a la hija mientras ella estaba durmiendo en el sofá.  Él argumento que fue inadvertidamente, no obstante, dijo que el suceso había tenido lugar hacía tres o cuatro meses, pero que su conciencia la molestaba, aún cuando la familia había hablado del asunto.  Él pidió perdón a su hijastra y también a su esposa.  Ellas reconocieron que le habían perdonado, y que querían pasar página.  Y, así, él confesó que hubo en esa ocasión tocamientos.
     P: Usted ha utilizado la palabra "inadvertidamente".  ¿Fue esa la palabra que utilizó el Sr. Kendrick?  
     R: Sí.  Esas fueron sus palabras.  También, su hija las confirmó.
     P: ¿Cuando usted dice "la hija", se refiere a su hijastra, Andrea?
     R: Andrea, la hijastra, sí.
     P: ¿Y cuando usted dice que ella lo confirmó, qué significa?
     R: Ella reconoció que aquello le pareció a ella en su mente como algo inadvertido.  Creo que utilizó la palabra "accidente".  La habitación estaba a oscuras, él argumentaba, cuando él andaba y ella estaba durmiendo en el sofá.
     P: ¿Usted creyó que el Sr. Kendrick estaba diciendo la verdad cuando dijo que sucedió inadvertidamente?
     R: No.
     P: ¿Por qué no?
     R: No puedo creer que alguien pueda hacer algo así sin darse cuenta de ello.  Y esa fue la razón por la que nosotros inmediatamente clasificamos el hecho como abuso sexual de menores y tomamos los pasos apropiados.
     P: Si pudiéramos, vamos a echar un vistazo a la carta que usted escribió fechada el 15 de noviembre de 1993, que se exhibe con la referencia 9/98.
     Bien.  Vamos a ver la página dos de la carta.  ¿Puede ver la firma de usted en el centro?
     R: Sí.
     P: ¿Es normal que este tipo de carta dirigida a la Watchtower de Nueva York, esté firmada por dos ancianos?
     R: Lo es ahora.  Entonces, la firma de un anciano era suficiente.  Pero, hablé con el Sr. Abrahamson antes de enviarla y para asegurarme de que no me olvidaba de nada.
     P: Cuando usted habló con el Sr. Abrahamson, ¿le enseñó la carta?
     R: No.  Se la leí por teléfono.
     P: Vale.  ¿Así él conocía el contenido de la carta antes de ser enviada?
     R: Sí.
     P: ¿Expresó él algún tipo de desacuerdo por algo que se hubiese escrito en la carta?
     R: No recuerdo que él expresase ningún desacuerdo, de haberlo hecho habría cambiado el contenido de la carta.
     P: ¿Tuvo usted que hacer algún cambio en la carta?
     R: No.
     P: Vayamos a la página 1.  Ahora, hace unos minutos usted nos dijo que no creyó al Sr. Kendrick cuando dijo que que aquello sucedió inadvertidamente.  ¿Informó usted a la Watchtower de Nueva York que el Sr. Kendrick no había sido sincero con ustedes?
     R: Bien, nosotros en esa carta recomendamos su cese (Jonathan Kendrick)  en el cargo de siervo ministerial.  Nosotros, también, en dicha carta indicamos que él había cometido abuso sexual de un menor.  Nosotros sentíamos que una cosa iba emparejada a la otra.
     P: Pero, en la carta que escribió usted a la Watchtower, les dijo que el Sr. Kendrick no había sido sincero con ustedes (los ancianos)?
     R: No. No con esas palabras, no.
     P: ¿Puede usted ver en alguna parte de la carta las palabras "inadvertidamente" o "accidental"?
     R: No.
     P: ¿Fue importante para usted, durante aquella reunión, que el Sr. Kendrick no hubiese sido sincero sobre el verdadero alcance de lo que había sucedido (con su hijastra)?
     R: Fue importante, sí, y esa fue la razón por la cual en la carta recomendábamos su cese en el cargo  --no cualificaba más para el--.  Había cometido un caso de abuso sexual sobre un menor.  Estaba claro para nosotros.
     P: Pero, en la carta que usted escribió, ¿prefirió no decirle a la Watchtower de Nueva York que él le había mentido a usted en la adicción a la conducta que él dijo haber cometido?
     R: Repítame esa pregunta, por favor.  No estoy seguro de lo que me pregunta.
     P: ¿Prefirió usted no decirle a la Watchtower de Nueva York que el Sr. Kendrick no había sido sincero con ustedes?
     R: No estoy seguro de que prefiriera eso.  Sólo que no lo escribí en la carta.  Creíamos que habíamos puesto la suficiente información en la carta.
     P: ¿Le expresó a usted el Sr. Kendrick arrepentimiento?
     R: Sí.
     P: ¿Le creyó usted?
     R: Sí.
     P: Y usted sabía por lo que había leído en las revistas ¡Despertad! y otros medios educativos que usted había recibido, que los pederastas con frecuencia hacen falsas declaraciones de arrepentimiento.
     R: Sí.
     P: Así, usted supo que él le había mentido, y usted sabía que los pederastas hacen falsas declaraciones de arrepentimiento.  ¿Sintió usted que el Sr. Kendrick le había hecho a usted una falsa declaración de arrepentimiento?
     R: Nosotros le creímos.
     P: ¿Estaba usted al tanto de que el Sr. Kendrick, en el pasado, había manifestado problemas con su temperamento?
     R: Sí.
     P: ¿De qué tipo?
     R: Bien, tenía arrebatos con su esposa, Evelyn. Ellos discutían muchísimo.
     P: ¿Hablaron ustedes con Andrea en otra dependencia de la casa, para hablar con ella sin la presencia del Sr. Kendrick?
     R: No.
     P: ¿Hablaron con Evelyn a solas?
     R: No. Todos permanecimos en la mesa de la cocina.
     P: En aquella reunión, no llegó usted a pensar por un momento que quizás deberían hablar a solas con Andrea, máxime conociendo los arrebatos violentos que le daban al Sr. Kendrick?
     R: No.
     P: ¿Manifestó el Sr. Kendrick alguna vez...
          Repito la frase.
          ¿Exhibió el Sr.Kendrick ese temperamento alguna vez en las actividades en las que participaba como testigo de Jehová?
     R: No que yo recuerde, no.
     P: En todas las reuniones que coincidieron, así como predicando o cualquier otra ocasión que ustedes coincidieron con él en todos esos años, ¿tiene usted algún recuerdo de que él exhibiese ese carácter violento?
     R: No.  Sólo lo que tanto él como su esposa nos dijeron que había sucedido en la intimidad de su hogar, las discusiones matrimoniales.
     P: ¿Estaba usted preocupado porque había algo más en el Sr. Kendrick, aparte de ocultar los ataques de cólera a los que era propenso en su domicilio, de que él no era todo la decía ser, si usted quiere; o todo lo que aparentaba ser en las reuniones (religiosas)?
     R: No puedo recordar si alguna vez pensé eso o no.  Ha pasado mucho tiempo.
     P: Volvamos al momento cuando el Sr. Kendrick fue recomendado para el cargo de siervo ministerial, ¿fue usted uno de los ancianos que apoyaron su nombramiento?
     R: Sí.
     P: ¿Es verdad que en el año 1993, hasta que se recibió este informe, ustedes estuvieron considerándolo para el cargo, y recomendándolo para el cargo de anciano?
     R: Nosotros siempre hacemos un seguimiento del progreso alcanzado por los siervos ministeriales, con la esperanza de que desarrollen las cualidades para ser superintendente o anciano.  Pero nunca lo recomendamos a él, no.
     P: ¿Pero usted no contempló esta posibilidad, al menos hasta el momento de esa reunión, viendo al Sr. Kendrick como un candidato para el cargo de anciano?
     R: No sé si hubiese ido yo tan lejos.  Porque nosotros ya habíamos mencionado que tenía problemas en su matrimonio y peleas con su esposa.  Una de las requisitos para poder ser anciano, es que tiene que ser capaz de presidir su casa excelentemente.  Y él estaba teniendo problemas con su hijastra.  Él no estaba cumplimiento con los requisitos.
     P: ¿Le dijo Andrea en esa reunión, que el Sr. Kendrick le había tocado los pechos por debajo de la ropa?
     R: No.
     P: ¿Le dijo ella en esa reunión que él le había tocado con su mano la zona pélvica, por debajo de la ropa?
     R: No, señor.
     P: ¿Le dijo ella a usted que él le había administrado Vicodin antes de los tocamientos?
     R: Rotundamente no, no.
     P: A los miembros de la congregación nunca se les dijo que el Sr. Kendrick había abusado sexualmente de un niño, ¿correcto?
     R: Correcto.
     P: A los padres  --en ausencia de los niños--, ¿se les advirtió a los padres que él había abusado sexualmente de un niño?
     R: No.  Nosotros no hicimos eso.
     P: ¿Y ustedes no lo hicieron porque existe una directiva dirigida a ustedes desde la Watchtower de Nueva York por la que este tipo de información no debe divulgarse a las congregaciones?
    R: Sí.  Es confidencial, tal como si una persona que comete adulterio viene a nosotros a confesarlo, y si él o ella está arrepentido, nosotros no anunciaríamos a la congregación en la próxima reunión que Fulano de Tal ha cometido adulterio.  Eso es confidencial.  Es información privilegiada o reservada.
     P: Usted ha utilizado el ejemplo del adulterio.  ¿Existe alguna diferencia para usted, entre las relaciones sexuales consentidas entre adultos y el abuso sexual de niños?
     R: ¡Oh, sí!  El abuso sexual de niños es algo abominable, un acto horrible.  Y ambos son pecados a la vista de Dios.  Pero no puede uno colocarlos al mismo nivel.
     P: Los adultos pueden mantener relaciones sexuales ilícitas, al menos ellos pueden tomar sus propias decisiones y escoger si entran en esas relaciones, sean pecaminosas o no, en todo caso es la voluntad de ellos (los adultos).
     R: Seguro, sí. Ellos lo escogen libremente, sí.
     P: ¿Pero usted sabía que los niños no puede protegerse a si mismos de los pederastas?
     R: Sí.
     P: La política a la que usted se ha referido como de "confidencial", era una directiva que recibió usted como anciano, y el resto del cuerpo de ancianos de la congregación en Fremont, en una carta emitida por la Watchtower de Nueva York.  ¿Correcto?
     R: Sí.  Las directivas nos llegan por carta, sí.

     (El abogado Simons solicita que un documento sea considerado como una prueba judicial y llegan a un acuerdo entre las partes y el juez)

     P: ¿Reconoce esta carta cuyo contenido es un protocolo, si lo desea, una carta al cuerpo de ancianos con respecto a la confidencialidad?
     R: Sí.  De hecho en la misma carta figura la palabra "confidencial".
     P: Ahora, esta carta en particular dirigida al cuerpo de ancianos, recuerda que la recibió en el año 1989?
     R: ¡Oh, sí!
     P: ¿Se examinó en aquel entonces dicha carta entre el cuerpo de ancianos?
     R: Sí.  Todo el cuerpo de ancianos juntos.  Se leyó, se consideró y se archivó.
     P: Y cuando nosotros nos hablamos del cuerpo de ancianos, ¿no estamos refiriendo el cuerpo de ancianos de la congregación North, de Fremont?
     R: Sí.
     P: Pero, ¿sabe usted por experiencia propia, que esta directiva del 1 de julio de 1989, se remitió a todos los cuerpos de ancianos de los EE.UU.?
     R: Sí.
     P: Veamos la última página de dicha carta.  ¿Puede usted ver el renglón donde va la firma?
     R: ¿Donde dice "Sus hermanos"?
     P: Sí.
     R: Sí. ¿Donde dice: Watchtower Bible and Tract Society?
     P:  Este documento está firmado, por lo que llamaríamos la firma de una empresa. ¿Correcto?
     R: Cierto.
     P: ¿Y esto era lo típico en todas las comunicaciones que recibían desde la Watchtower de Nueva York?
     R: Correcto.
     P: ¿Sea que la carta esté dirigida a los cuerpos de ancianos o dirigidas a individuos sobre un asunto específico de la congregación, si proceden de Nueva York, siempre son firmadas por Watchtower Bible and Tract Society, Inc.?
     R: Sí.
     P: ¿Supo usted alguna vez qué personas particulares les enviaban a ustedes dichas cartas?
     R: No.
     P: Ahora, le echaremos un vistazo a la primera página de esta carta.  Nos dirigiremos al tercer párrafo.  He subrayado una porción, quizá podamos aumentarla de tamaño:
"El uso impropio de la lengua por parte de un anciano pueda ocasionar graves problemas legales para el individuo, la congregación, y aún para la Sociedad".
     Si nos retrotraemos al año 1989 y durante todo el tiempo en el que esta directiva ha estado vigente,  el principal objetivo de esta ha sido evitar graves problemas legales.
     R: Y proteger la privacidad de la gente.  Todo el mundo quiere que sus asuntos privados estén protegidos. Sí, este es el propósito de esta carta.  No queremos que la gente nos demande judicialmente.
     P: Y, cuando usted dice que "No queremos que la gente nos demande judicialmente", ¿está usted refiriéndose a gente que les demandaría por revelar información confidencial?
     R: Sí.
     P: ¿Es el único tipo de demandas judiciales que les preocupaban a ustedes, las que se derivan por revelar información confidencial de las personas, lo que ustedes trataron y hablaron sobre esta carta de 1989?
     R: No recuerdo.  No recuerdo si llegamos nosotros a conclusiones diferentes a las que mencionaba dicha carta.  La carta advertía sobre divulgar información que pudiera conducir a problemas legales.
     P: ¿Sabía usted que la información de que el Sr. Kendrick abusaba sexualmente de Andrea, dejó de ser un asunto confidencial?
     R: Todavía sigue siendo confidencial.  Ella nos lo dijo a nosotros, nos lo dijo confidencialmente.  Y Evelyn  --la Sra. Kendrick--  ambas  --también la hijastra lo dijo--  ellas querían que el asunto se mantuviera confidencial.  Nosotros respetamos eso.
     P: ¿Eso se les dijo a ustedes en una reunión en la que estaban cinco personas presentes?
     R: Sí.
     P: ¿Recuerda usted si únicamente Andrea y Evelyn solicitaron la confidencialidad?
     R: Sí, eso es lo que recuerdo.
     P: ¿No lo solicitó también Jonathan?
     R: No.  Él estuvo muy callado una vez confesó.
     P: De acuerdo.  ¿Así que la privacidad (o confidencialidad) que ustedes necesitaban proteger era la de la víctima y no la del pederasta?
     R: Desde luego.
     P: Así, ¿ustedes no habrían violado ninguna confidencialidad si hubiesen advertido a la congregación que Jonathan Kendrick había abusado sexualmente de un niño?
     R: Cualquier cosa tratada en este tipo reuniones es confidencial.  No puede ser revelada.  Nosotros sólo podemos cumplir con la ley, y sólo podemos seguir estos protocolos.  Si vamos más allá, nos exponemos a ser demandados.
     P: Señoría, ¿puedo acercarme a usted?
     El Juez: Puede.

    (Hablan sobre un artículo, parece que de una revista)

     P: En la parte de abajo del siguiente párrafo, se dice:
"La gente del mundo está predispuesta a poner demandas judiciales si sienten que sus derechos han sido vulnerados.  Algunos que se oponen a la obra de predicar el reino prestamente se aprovechan de cualquier excusa legal para interferir en ella u obstaculizar su progreso".
     ¿Lo puede usted ver?
   R:  Sí.
   P: ¿Entiende usted que podría referirse a Evelyn o Andrea con esta palabras?
   R: No.  Se refiere a personas que no son testigos de Jehová.
   P:  Así que, ¿estas directrices no tienen su origen únicamente pensando en los testigos de Jehová, si no también en las personas que no son testigos de Jehová y que de hecho pudieran demandarles judicialmente?
    R: Están ideadas pensando en todo el mundo; tanto Testigos como personas que no lo son.  También los Testigos pueden demandar judicialmente.
     P: ¿Y si tienen su origen en la preocupación por las demandas, porque no habría ninguna información confidencial que se pudiera obtener de personas que no son testigos de Jehová?
     R: No entiendo su pregunta.
     P: Gracias.  Está mal formulada la pregunta.  La haré de nuevo.  ¿Porque usted no recibe información confidencial de fuentes ajenas a la entidad religiosa?
     R: Pudiéramos recibirla en algunas circunstancias.  No puedo recordar un caso en el que hayamos recibido información confidencial de una fuente externa a la comunidad religiosa.  Si embargo, no significa que no pudiera darse el caso.
     P: Vamos a seguir un poco más adelante.  En la página dos.  Nos fijaremos en la primera parte que está resaltada:
"El espíritu del mundo ha sensibilizado a la gente respecto a sus "derechos legales", y legal significa que se puede esperar un castigo o penalización en el caso de que tales derechos sean vulnerados.  Por lo tanto, un número creciente de gente reivindicativa o de descontentos, así como de detractores han presentado demandas judiciales tanto contra individuos, como contra congregaciones, o incluso contra la Sociedad, con la intención de infligir daño económico.  Muchos de estos casos judiciales son el resultado del mal uso de la lengua (irse de la lengua)".
     ¿Entendió usted en el año 1989 que estas palabras se estaban refiriendo a los casos de abusos sexuales a niños? 
     R: No.  No pienso que se estuvieran refiriendo precisamente a ese asunto. Se estaba refiriendo a todo tipo de abuso de la lengua y de proteger la confidencialidad o privacidad.
     P: ¿Y entendía usted que ésas personas quienes habían sufrido abusos siendo niños  --habiendo sufrido abusos sexuales siendo niños--  en los testigos de Jehová, por alguien del que conocían previamente los testigos de Jehová que había abusado de niños antes de que se interpusiera una demanda?
     R: Si he entendido su pregunta, sí, definitivamente ese caso podría darse, sí.
     P: De modo que, en el mandato recibido en la carta del 1 de julio de 1989; y cuando digo "mandato" lo digo porque usted como anciano no puede discrepar de aplicar dicha directriz.  ¿Correcto?
     R: Correcto.
     P: Si tuviese usted alguna duda, ¿todas las directrices venía de Nueva York?
     R: Sí.
     P: ¿Así que usted entendía entonces, como sigue entendiendo actualmente, que los casos de abusos sexuales a niños ocurridos en el ámbito de la comunidad religiosa deben mantenerse en secreto, según estas directrices?
     R: Bien, usted utiliza la palabra "secreto".  Estos casos son confidenciales.  No anunciamos estas cosas, pero el cuerpo de ancianos está al tanto de esto.  Todos (los miembros del cuerpo de ancianos) son informados.  Así esto es lo que nosotros llamamos un asunto confidencial.  No lo hacemos público, sino que sólo es conocido por el cuerpo de ancianos.
     P: Y la razón era para evitar demandas judiciales.
     R: Y también para proteger la confidencialidad o privacidad.  ¿Por qué acudiría alguien a nosotros con sus problemas si supiese que nosotros inmediatamente lo íbamos a anunciar públicamente?  ¿Por qué acudiría alguien a confesarse a un sacerdote católico si ellos supieran que una vez confesados se iba a anunciar su confesión la semana siguiente ante todos los feligreses de la iglesia?  Esto es ridículo. Así, estos asuntos son tratados de tal manera que los amigos pueden sentirse confortados y confiados de que nosotros mantendremos la confidencialidad.
     P: ¿Y todo lo que usted entiende que debe mantenerse en la confidencialidad, todo su entendimiento procede de la Watchtower de Nueva York?
     R: Sí.  Ellos nos suministran las directrices.
     P: Usted, usted mismo, no ha recibido ningún tipo de formación en Derecho.  ¿Correcto?
     R: No.
     P: Usted no pretende determinar lo que es y lo que no es de naturaleza confidencial.  ¿Correcto?
     R: ¿Perdone?
     P: ¿Usted no tiene que determinar lo que es o no lo es?
     R: No.  Nosotros no interpretamos (no decidimos).  ¿Es eso a lo que usted se refiere?
     P: Sí.  ¿Todas las decisiones se toman en Nueva York?
     R: Sí.
     P: En el encabezamiento de la carta del 1 de julio de 1989, dirigida a los cuerpos de ancianos, ¿entre los temas que se trataban, estaba incluido el de abusos sexuales a menores?
     R: Abuso sexual de menores, órdenes judiciales, citaciones judiciales, por mencionar algunos; todos los supuestos en los que la confidencialidad debe ser mantenida.
     P:  No haré más preguntas.  http://apps.alameda.courts.ca.gov/domainweb/html/index.html
http://jwleaks.files.wordpress.com/2012/06/candace-conti-v-watchtower-jury-trial-day-1-may-29-2012-pdf.pdf

Fin de la traducción apóstata.

     Tenéis los enlaces para consultar la documentación original en inglés y así poder cotejar la traducción.  El Topo Ajalvireño no es un traductor jurídico, hace lo que puede mientras se oculta del servicio de contraespionaje ajalvireño.  Después de la sesión de preguntas aquí traducidas, el abogado de la Sociedad Watchtower Bible and Tract of New York, Inc., también le hace unas preguntas al hermano Michael Clarke. Importante matizar que quedó establecido previamente que: Michael Clarke, mientras ejercía su cargo como anciano en la congregación North, de la localidad de Fremont, estaba actuando como un agente (oficial) de la Watchtower Bible and Tract Society of New York.  ¡Para bien y para mal...!  ¡Así resultaron ser las cosas!  Puedes "jugar" a ser el representante de Dios en la Tierra y tal vez llegarte a creer que estás por encima de las leyes "humanas"..., ¡hasta que te das de bruces contra el Tribunal Superior de Justicia de California!  En el caso concreto que nos ocupa, el anciano ha sido condenado a pagar a la víctima una indemnización de 455.000 dólares..., ¡poca broma! http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/06/caso-candace-conti-y-el-jurado-emitio.html

     Este fue el primer día del juicio, en lo que respecta al anciano Michael Clarke.  En el segundo día, el abogado Simons, volverá a interrogar a Michael Clarke y, después llamará al estado a: Evelyn Kendrick, Andrea Becerra, Claudia Francis, Kathleen Conti, Dorothy Conti, Cliff Williams y el Sr. Lamerdin.

     ¡Es una lástima que este juicio del caso Candace Conti, no sea tratado en una sesión monográfica en la nueva serie de Escuela del Ministerio del Reino 2013!  Así, todos los ancianos de congregación, podrían poner sus barbas a remojar, sabiendo que el seguir las directivas del Cuerpo Gobernante en materia de abusos sexuales a niños..., puede acabar repercutiendo en sus bolsillos..., ¡y con suerte si nos les cae alguna temporadita a gastos pagados en el Hotel Rejas!

     Los apóstatas somos muy malos, somos enfermos mentales, porque documentamos lo que decimos.  Seguid con nosotros.  Ya sabéis nuestro lema: lo documentamos todo, todo y todo.

     ¿Quién es el padre de la mentira y las diversas opacidades en el nombre de Dios?

Acción recomendada
Escribir respetuosamente una breve nota a nuestra confesión religiosa y otros organismos gubernamentales, solicitando que los ancianos de congregación denuncien automáticamente a la policía nacional o a la guardia civil, todo caso de pederastia que se dé en nuestras comunidades locales..., sin necesidad del plácet de la dirección nacional de nuestra entidad religiosa en España.  ¡Queremos acabar con la inmunidad e impunidad de los pederastas!

Círculo europeo de antiguos deportados e internados Testigos de Jehová prensa@memoriadeuntestimonio.org 
The European Association of Jehovah's Christian Witnesses  - JWitnesses@skynet.be  
Sede Nacional de los Testigos Cristianos de Jehová en España  - 
            ARCO@TCJ.ES 
            prensa@testigosdejehova.es 
            hispain@terra.es 
            tcjlegal@terra.es 
            compras@testigosdejehova.es 
            contabilidad@tcj.es
                   shipping@tcj.es 
También podemos remitirnos a algunas instituciones estatales:
Defensor del Pueblo - registro@defensordelpueblo.es 
Director General de Relaciones con las Confesiones - registro.religiosas@mjusticia.es
Ministerio de Economía y Hacienda - informacion.alcala@meh.es 
Fundación Pluralismo y Convivencia- fundacion@pluralismoyconvivencia.es 
       Observatorio de Pluralismo Religioso en Españainfo@observatorioreligion.es
Dirección General de Asuntos Religiosos - registro.religiosas@mjusticia.es