lunes, 28 de mayo de 2012

Las abuelitas y su patrimonio



"Y además, si usted se cambia a nuestra confesión religiosa hoy, cumplirá los requisitos para nuestra oferta especial de lanzamiento de: perdón de todos los pecados y vida eterna garantizada".
Estimados camaradas esquilmados por los ungidos de pacotilla:

Nuestro compañero Balaamsass, desde el foro en inglés más cañero, solicita nuestra asesoramiento (el de toda la hermandad apóstata).  Él expone lo siguiente:
"¿Alguien tiene alguna idea de lo que se puede hacer en el caso de un abuso financiero cometido a una persona mayor por parte de la Watchtower Bible and Tract Society? Mi madre donó MUCHÍSIMO dinero a la Watchtower Bible and Tract Society (una cantidad de 6 cifras).  Posteriormente, y una vez se hubiera quedado temblando  --financieramente hablando--  todavía le hizo a la misma Sociedad un préstamo condicionado (de cinco cifras). Ahora ella necesita un tratamiento médico y está sin un céntimo, y en lo que va de año ya les ha mandado tres solicitudes oficiales para recuperar el dinero prestado condicionalmente.  Tanto a mi madre como a mí nos han dado la callada por respuesta.  Tengo los papeles del préstamo, les he enviado copias, pero no respondieron por escrito.  Finalmente recibí una llamada telefónica donde me dijeron "el préstamo fue perdonado", ¡pero se cierran en banda cuando les exijo una copia del documento donde se dice eso, o les pregunto cuándo se perdonó!
¿Debería acudir al fiscal general de la ciudad de Nueva York, o al fiscal general del Estado de Nueva York?  Si contrato un abogado para recuperar el dinero, la cosa puede quedar lo comido por lo servido.
¿Ha tenido alguien alguna experiencia mientras intentaba recuperar el dinero  --prestado a la Sociedad--  de una abuelita enviudada testigo de Jehová?  ¡Encima tienen la cara dura de hablar del precepto bíblico de "no defraudar a las viudas"!  http://www.jehovahs-witness.net/watchtower/scandals/225837/1/Any-suggestions-on-handling-financial-abuse-of-a-senior-by-the-Watchtower-Bible-and-Tract-Society
Curiosamente, un agente apóstata en el Este peninsular, me comenta la siguiente experiencia: "Una abuela testigo de Jehová hace mucho tiempo que no asiste a las reuniones (servicios religiosos) por enfermedad.  Nadie de la congregación la visita en su domicilio.  Durante la visita del superintendente de circuito, se le explica el caso y deciden visitarla.  Llega el de circuito y sin pelos en la lengua, le suelta lo siguiente:
 --Hermana,¿has pensado donar tu piso a la Sociedad?  
--¿Por qué debería hacerlo?  La Sociedad no hace nada por mí.
--¡Vámonos de aquí!  Esta hermana es un caso perdido   --le dice el de circuito al anciano acompañante. 
El Cuerpo Gobernante sabe de sobras que son las cándidas abuelitas quienes están sosteniendo la etérea Obra Mundial con sus donaciones en: metálico, joyas, acciones y pisos, dejando a la Orden de Pobreza y el Santo Pedir como herederos universales..., ¡y así comprarse un billete de ida al paradisíaco Nuevo Orden prometido por la Watch Tower!  Y, es que todos tenemos una sensación interna de inseguridad, cierta comezón que alimenta nuestra conciencia interna adoctrinada por la Watchtower:
"¿Estaré haciendo los suficiente para ganarme la salvación eterna..., o sufriré la condenación eterna por ser tacaña para con Dios?  He disfrutado de los bienes materiales mientras he vivido.  Cuando me muera, ¿quiero garantizarme un pasaporte seguro a la vida eterna..., siempre joven?  ¿Y si Dios cree que no he hecho lo suficiente por su Obra Mundial en este tiempo del fin?  ¿Cómo puedo intentar ganarme el favor de Dios..., a través del dinero?  ¿Dejando todos mis bienes a la Sociedad, como herederos universales..., podré vivir para siempre?  ¡Tengo tantas y tantas preguntas y tan poco tiempo...!  Deberé acudir a los pastores de mi confesión religiosa, seguro que ellos sabrán cómo orientarme en el uso y destino de mis bienes en la ardua tarea de ganarse la salvación eterna.  ¿Quién, mejor que ellos, pueden conocer la voluntad de Dios y lo que le agrada?  Además, ¡seguro que mis parientes próximos entienden mi voluntad de dejarlo todo a la Sociedad!  ¡Qué mejor destino pueden tener los bienes temporales!".
Pero, como nos gusta documentar lo que decimos desde este púlpito virtual, nos remitiremos a un post teocrático y apropiado que escribí el 25 de julio de 2010.  Dice en parte:
[...] Tiene que ver con el oro que los testigos de Jehová donamos en las décadas de los 80 y 90, especialmente. En el libro: Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (editado por la misma confesión religiosa en el año 1993), dice --en parte-- en sus páginas 346 y 347:

El último párrafo de la página 346, dice: "No obstante, los hermanos de algunos países se han sorprendido de lo que pueden lograr en el país si Jehová bendice su esfuerzo conjunto". ¿En qué ha consistido esa sorpresa, producto de la bendición de Dios? Tenemos otras, ¿y cuando no se recogen muchas contribuciones económicas en un país, también bendice Dios? Y los países que están sin un euro y en el que se venden sucursales, salones de asamblea y Salones del Reino, ¿éstos no son tampoco bendecidos?

El ejemplo ilustre para toda la hermandad mundial --¿cuánto dinero no daríamos para que el Cuerpo Gobernante nos cite como un notable ejemplo?--: "A principios de los años ochenta, por ejemplo, la Sucursal de España realizaba gestiones para conseguir instalaciones más amplias". ¡Andrés, Andrés, qué tiempos aquellos cuando el edificio central de la confesión debía de haber sido una empresa para componentes electrónicos, pero, lamentablemente dos de los tres socios se echaron para atrás y, tú, provindencialmente llegaste para poder llegar a un acuerdo ventajoso para ambas partes con el socio abandonado a su suerte! ¿Qué nos costó el terreno original con la estructura del edificio estrella..., 200 ó 300 millones de las antiguas pesetas en enero de 1981? ¿Quién puso el dinero encima de la mesa, el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová?

"Solicitó al Cuerpo Gobernante los fondos requeridos. Pero como se estaban realizando muchos gastos en otras actividades, no se puedo conceder la ayuda. Si se les daba la oportunidad, ¿lograrían los Testigos españoles, cuyos salarios eran relativamente bajos, proveer suficientes fondos para tal empresa?". ¡Qué cara más dura! El Cuerpo Gobernante dijo que nones, que no soltaba una peseta --¡eso sí, si se compraba algo debía de escriturarse a su nombre..., como así se hizo!--. El Governing Body Bank es tan bueno, tan bueno, que estuvo dispuesto a "asumir" el riesgo de que los españoles pusiésemos la pasta para comprar una propiedad para ellos..., ¡se me parte el corazón, qué detalle!

Ahora viene la parte de la película cuando toca llorar a lágrima viva: "Cuando se les explicó la situación, ofrecieron gustosos: joyas, sortijas y pulseras para que se vendieran". Yo quiero saber, ¿cuántos quilos de oro y piedras preciosas se recogieron de las donaciones de miles de españoles? ¿Se vendieron? ¿Cómo y dónde? ¿Quién tasó todo esto y lo vendió? El que lo vendió, ¿pillo alguna comisión en metálico o en especies? ¿Sabes tú algo, Juan S.? Yo quiero saber dónde está el oro de Ajalvir. No sabemos nada, ¿hay un inventario de todo el oro que se recibió en donaciones para la compra del complejo de Ajalvir? ¿Se puede presumir de ser hijo de la luz mientras al mismo tiempo no se puede ser más opaco, financieramente hablando?

Pero, lo triste es leer la experiencia de una incauta abuelita con el corazón de oro: Al preguntarle a una ancianita si de veras deseaba donar la la pesada cadena de oro que había entregado, respondió: "Hermano, ¡será mucho más útil si se emplea para comprar un nuevo Betel que si la llevo en la muñeca". ¡Pobrecilla, ella que donaba la pesada cadena de oro para la catedral ajalvireña! ¿Estará viva todavía? ¿Cómo se sentirá cuando vea que venden Betel? ¿Piensan devolver el valor de la pulsera a ella o a sus herederos? ¿O, piensan que pueden vender el complejo de Ajalvir y, aquí paz y después gloria?

Otra experiencia conmovedora que escriben en el libro para que los testigos de Jehová de todo el mundo tomen nota y se animen a donar el vil y sucio dinero: Una hermana mayor sacó de debajo del piso de su casa una buena cantidad de billetes viejos acumulados a lo largo de los años. ¡Qué maravilla, quién los pillara! Cuando se venda la propiedad, ¿se le devolverán a esa hermana mayor o a sus herederos, esa misma cantidad de billetes o pensáis quedaros con todo el dinero de la venta y viajar con ellos al paraíso?

Hubo matrimonios que contribuyeron el dinero que habían ahorrado para viajes. ¿Y éstos qué? ¿Cómo se les quedará el cuerpo cuando se enteren que de su sacrificio para edificar la Casa de Dios..., algunos la venden y se quedan con el beneficio revalorizado?

Algunos niños enviaron sus ahorros. ¿No os da vergüenza desplumar también a los cándidos niños? ¿Necesitábais también el dinerillo de ésas criaturas? ¿No se sacia vuestra voracidad? Y, encima, los ponéis como ejemplo para que otros lo lean y piquen el anzuelo, ¿no?

Un joven donó para la construcción de la sucursal el dinero con que pensaba comprar una guitarra. ¿Y a éste incauto, qué? ¿Podemos devolverle el dinero o comprarle una guitarra, ahora que por fin se planea vender la propiedad a la que contribuyó con su dinero? ¿O, se quedará sin guitarra y sin dinero, mientras otros hacen el agosto? ¿Cómo podrá enamorar a su doncella éste trovador..., sin guitarra para cantar la balada? [...] http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2010/07/que-fue-del-oro-de-ajalvir.html
Por estas razones, avisemos a nuestras madres, tías y abuelas sobre la voracidad sin límites de los pedigüeños sin fronteras.  ¿No es escamante tanta opacidad financiera por bandera...?

¡Queremos las cuentas claras!  Sin transparencia financiera no pueden haber donaciones.  Dios quiere a los hijos de la luz..., ¡no a los de las tinieblas!  No queremos el Tártaro financiero en el que nos tiene sumidos las confesión religiosa del notorio arraigo y olé.

¿Quién es el padre de la mentira y la opacidad financiera?

ACCIÓN PARA EL POST


Cortésmente, solicitar transparencia financiera a la confesión religiosa.

Asociación de los Testigos de Jehová
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