martes, 18 de enero de 2011

¿Quieres encuadernarte el libro: Pastoreen el rebaño de Dios- 1 Pedro 5:2?

Nízam (el Ojo que todo lo ve)

http://salondelreino.blogspot.com/2010/11/pastoreen-el-rebano-de-dios-1-ped-52-5.html

Estimados camaradas víctimas de la opacidad informativa de los pedigüeños sin fronteras:

La profecía dice: "En el tiempo del fin el verdadero conocimiento sería abundante".  Nosotros, los apóstatas, tenemos plena fe en estas palabras bíblicas.  Los pretendidos hijos de la luz, intentan por todos los medios de mantenernos en la más oscura de las tinieblas informativas..., ¡a pesar de que viven gracias a nuestros donativos económicos!

Hoy, gracias a nuestro compañero Nízam, podemos observar adónde les lleva  --al Cuerpo Gobernante--   su obcecación porque no podamos acceder a las directivas de la confesión religiosa que tratan sobre su sistema judicial interno, que, se caracteriza por su completa opacidad.  Salvo los elegidos para la gloria  --los ancianos de congregación--, todos los testigos de Jehová no pueden leer esas directrices sobre las que se les juzgará en la confesión religiosa, ¿es esto normal?  Tienen un lucha sin cuartel para impedir por todo medio imaginable que cualquier persona pueda acceder a este libro; que no es otra cosa que una serie de directrices judiciales reunidas en forma de libro con su correspondiente copyright, para impedir que nadie pueda reproducirlo y exponerlo a la luz pública.  Curiosamente, los autores hacen uso del copyright legítimamente, pero las personas pueden adquirir y leer su obra en cualquier librería.  No obstante, este libro, nadie lo puede comprar  -a pesar de tener el copyright--  y, por lo tanto, nadie lo puede leer..., ¡ni siquiera las personas afectadas por las directrices que contiene, que no son otros que los mismos testigos de Jehová!  ¿Alguien puede arrojar luz sobre el por qué de esta paranoia de impedir su lectura?  ¿Esconden algo?  Si es así, ¿qué es lo que incomoda a la entidad religiosa, para que lo mantenga oculto a propios y extraños?

En la circular interna, dirigida: A LOS CUERPOS DE ANCIANOS, con fecha de 11 de enero de 2011, se dan las correpondientes instrucciones a aquellos ancianos que deseen encuadernar este libro secreto, con espiral o en tapa dura.  ¡Decidme si no caen en la paranoia!
Si le pide a otro publicador bautizado que no sea anciano que le haga el trabajo, el anciano debe quedarse a ver todo el proceso mientras le hagan el trabajo.  
¡No se fían ni de los mismos testigos de Jehová de a pie!  Si lo manda el libro a encuadernar..., el anciano debe estar presente en todo el proceso, ¡no puede ir ni al lavabo!  Tiene que estar al pie del cañón, ¡no vaya a ser que el hermano encuadernador colabore con la resistencia apóstata y filtre el contenido del mismo.
No está permitido mandar a encuadernar el libro a empresas comerciales, con personas que no sean Testigos ni con hermanas.
¡Que no, que no se fían de nadie!  Ni empresas comerciales ni nada de nada, ¡y menos testigos de Jehová que sean mujeres!  Las mujeres lo cascan todo, ¡debe pensar el Cuerpo Gobernante!

En fin que, el Cuerpo Gobernante  --que académicamente hablando--  tiene menos papeles que un conejo de campo, se asesora en los mejores despachos de abogados para poder tirar la piedra y esconder la mano y, en el peor de los casos, si alguien tiene que poner la cara..., ¡que sea un anciano de congregación, pardillo integral donde los pueda haber!

Para finalizar, me gustaría acabar el post con un poema escrito por nuestro camarada Tejota, orfebre de la palabra, relacionado con este asunto:
Mandó el "esclavo" un escrito
         a toda congregación
sobre la encuadernación
de ese secreto librito
que recibió cada anciano:
pueden ponerle espirales
no en empresas comerciales,
y en caso de que a un hermano
se le encargue ese trabajo,
ha de estar muy vigilado,
no sea que, arredomado,
se haga copia por lo bajo,
que el libro es confidencial
y a nadie importa el asunto:
cierre usted la boca y punto,
y hágase más servicial.
18 de enero de 2011 21:58