lunes, 6 de septiembre de 2010

Firmar o no firmar, ¡ese es el dilema!: (¡los apóstatas somos la leche!)

El Profeta Ka (apóstata irredento)










http://komiteajalvir.blogspot.com/



http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2008/12/escuela-del-ministerio-del-reino-espaa_07.html



Estimados cofadres en este vía crucis watchtoweriano:

Si quieres estar al día con las noticias teocráticas, contacta con la páginas de los apóstatas irredentos, no te dejes seducir por el falso canto de sirenas y profecías fallutas watchtowerianas. Nosotros vivimos la verdad, amamos la verdad y..., ¡servimos la verdad! Verdad sin trampa ni cartón. No te pedimos ni dinero ni tus datos personales, ¿cuál es nuestro objetivo?, ¡informarte para que puedas decidir libremente y sin coacciones! Tú eres un ciudadano que tienes unos derechos, ¡ejercítalos! Primero: lee e infórmate. Segundo: decide libremente y sin miedo.

Hace un par de días que el compañero, Profeta Ka, colgó en su blog este Registro de Publicador. Por su importancia, me he tomado la libertad de colgarlo aquí. Próximamente, nos solicitarán que firmemos estas tarjetas que contienen nuestros datos personales. Por supuesto, esto siempre será una decisión personal, pero, debido a su importancia, te recomendamos que leas la letra pequeña del "contrato". En esta tarjeta de Registro de Publicador, en la parte inferior encontramos una letanía en letra pequeña donde reside la madre del cordero. Intentaremos analizar esa letra pequeña entre todos, que cada cual aporte sus comentarios pertinentes.

Antes de nada, echaremos un vistazo a este vídeo en You Tube (parte fundamental previa a poder opinar sobre el dichoso Registro): http://www.youtube.com/watch?v=pQqSnbx4hlQ

¿A quién autorizamos a que conserve y use nuestros datos personales? "Autorizo expresamente a la confesión religiosa Testigos Cristianos de Jehová y a sus representantes nacionales o locales, así como al cuerpo de ancianos en que me halle para que conserven y hagan uso (excepto su cesión a terceras personas)". O sea, tanto ancianos, superintendentes de circuito y distrito, así como a la Sede Nacional de la confesión religiosa. ¿Quieres que todas éstas personas pudieran tener acceso a tus datos personales? Y, por último y no menos importante, podríamos preguntar al anciano de congregación (pastor religioso local) que nos proponga que firmemos, si en algún hipotético caso nuestros datos personales se compartirían con departamentos de la confesión religiosa en terceros países. Si es nuestra voluntad, pudiéramos escribir en la tarjeta de Registro que NO permitimos eso. O, escribir también que no permitimos que nadie utilice nuestros datos personales pública o privadamente para anunciar a terceras personas que hemos decidido abandonar libremente la confesión religiosa o hemos sido expulsados de esta.

¿De qué datos podrá disponer la confesión religiosa y sus representantes? "del presente registro de mi actividad ministerial, u otros anteriores y posteriores con el mismo objeto y cualquier otra información necesaria que les ayude en su labor de atenderme espiritualmente". En definitiva: (aparte de los típicos datos personales que se especifican en el Registro), las horas que hemos empleado en la predicación y las diferentes publicaciones que hemos dejado en manos de la gente.

Pero, lo verdaderamente importante viene cuando especifican y cualquier otra información necesaria. Por ejemplo, ¿queremos que pongan en nuestro registro términos que tienen implícita una estigmatización de la persona, como: inactivo, expulsado o desasociado? Si hemos cometido un pecado "grave", por ejemplo: infidelidad conyugal, homosexualidad, adulterio, ciertas prácticas sexuales "prohibidas" dentro del matrimonio o fuera de este, intentos frustrados de suicidio, juegos de azar, aceptar transfusiones de sangre, participar en un partido político, ¿queremos que esas interioridades nuestras (nuestra conducta en al intimidad) se queden reflejadas en un o unos registros en manos de no sabemos cuántas personas de la confesión religiosa? ¿Nos dará la confesión religiosa una garantía por escrito de que éstos datos personales nunca serán revelados? ¿Cuántas personas podrían tener acceso a nuestro hipotético registro con toda esta información delicadísima sobre nuestra persona? ¿No sería un peligro el que esta información nuestra pudiera llegar a manos sin escrúpulos? Claro, todo esta información sobre nuestros "pecados" la registran convenientemente encriptada con pasajes bíblicos, por ejemplo: homosexualidad (un pasaje de la Biblia que hable de ese tema)..., ¡pretenden nadar y salvar la ropa! http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2008/11/cmo-notificar-la-sucursal-los-asuntos_04.html

Otra alternativa, sería escribir en la tarjeta de Registro que sólo y únicamente, autorizamos a que registren nuestra actividad en la predicación: horas y publicaciones..., ¡nada más que se pueda referir a nuestras personas! Nada de "pecados" ni opiniones ni juicios sobre nuestra persona.

Aquí no estamos hablando de datos personales según se entiende habitualmente, aquí se hablan de cosas muy, pero que muy privadas..., ¡tanto, que deberían quedar entre Dios y la persona! Antes de firmar --si es que queremos firmar--, debemos especificar todo por escrito en la misma tarjeta que firmamos. Por supuesto, pediríamos una copia de la tarjeta de Registro con nuestras anotaciones de puño y letra, firmada por los ancianos de congregación.

Otro opción, ¡no firmar! Para servir a Dios y predicar las buenas nuevas del Reino, no se precisa firmar ni autorizar a nadie a que utilice nuestros datos personales. ¿Qué pasa si nos dejan sin privilegios dentro de la congregación, por no querer firmar? Bueno, esa debe de ser un perdida que debemos valorar personalmente.

Nadie puede ser obligado a firmar un documento así, si lo firmas puede deberse a dos causas: por que quieres hacerlo o porque no te enteras de lo que firmas.

La tarjeta de Registro, sigue diciendo: "Previamente informado, he ofrecido estos datos voluntariamente. Quedo igualmente informado de mis derechos de acceso, rectificación y cancelación de acuerdo con la ley". ¿Quién va a informar y cómo? Pide que te den las explicaciones o información por escrito y que te dejen reflexionar en casa antes de firmar, así podrás consultar con un abogado u otras fuentes.

Igualmente, si lo deseas, puedes pedir a los ancianos de tu congregación o a la Sede Nacional (Betel) que te remitan una copia de los datos que puedan tener sobre tu persona y conducta. También, tienes el derecho de cancelarnos, si no te parece bien que esa información sobre tu persona o conducta esté en manos de terceras personas.

Por supuesto, no he tomado en cuenta todas y cada una de las posibilidades que ofrece esta patente de corso en manos de la confesión religiosa. Mi intención es informar y ayudar a que las personas sepan qué es lo que están firmando y las consecuencias que pudiera esto tener. Además, espero con anhelo vuestros comentarios enriquecedores al respecto, seguro que arrojarán más luz "progresiva" sobre las posibles consecuencias de la firma.

¡Libertad de religión sí, derechos del ciudadano..., también!

Nota informativa:

Para cualquier consulta, aclaración, reclamación, denuncia, sugerencia, queja, etc. ..., podemos escribirnos a la siguiente dirección:

Agencia Española de Protección de Datos.
C/ Jorge Juan, 6
28001-Madrid.

o bien llamar al teléfono 901 100 099 ó al 91.266.35.17 (ambos del Área de Atención al Ciudadano). Asimismo, se puede entablar contacto por correo electrónico a la dirección ciudadano@agpd.es