lunes, 5 de julio de 2010

¿Dónde enterró la Watchtower a Joseph F. Rutherford? II

La mansión de Beth-Sarim sobre la montaña, más abajo se aprecia la cripta

La cripta inacabada para Rutherford en Beth-Sarim
(Fotos realizadas por Edmond C. Gruss)




La revista Consolation escaneada, 27 de mayo de 1942:

Entrevista sonora de Jerry Murray a Hayden Convington, abogado de la Sociedad Watch Tower:

El texto de la entrevista anterior:

Extensa bibliografía sobre Rutherford y su entierro sonoro:

Estimados camaradas abduccidos por los vividores de turno:

El pasado 5 de agosto de 2009, escribí un primer artículo sobre el entierro de nuestro segundo presidente de la confesión religiosa del notorio arraigo y olé..., ¡todo un embolado, como todo lo que tocan ellos! Tienen la extraña habilidad innata de complicar la cosa más simple. ¡Vivir para ver, y, en este caso, para leer!

Hoy, casi un año después, nos toca la prometida segunda parte. Como es costumbre, intentamos documentarlo todo, por este motivo están los enlaces. ¡Va por ustedes!

La revista watchtoweriana de la época, Consolation, 27 de mayo de 1942, página 6, dice bajo el subtema:

La Comisión niega una primera ubicación para la cripta

Desde la fecha del fallecimiento hasta la primera vista pública ante la Comisión de Urbanismo municipal pasaron 16 días, el enemigo se mantuvo ocupado en recoger firmas contra la ubicación seleccionada para la cripta donde sería enterrado el juez, consiguieron 259 firmas de propietarios, unos pocos de ellos eran vecinos de Beth-Sarim. La parcela que se escogió en primera instancia para la ubicación del pequeño cementerio, fue recurrida por el enemigo, amparándose en la normativa municipal al respecto aunque se trataba de una sola tumba, era un montículo a unos noventa metros de la casa y a unos 30 metros colina abajo, no estaba a al vista de los vecinos de Kensington Heights.

La mayoría de quienes firmaron la petición contra la ubicación de la cripta lo fueron inducidos por la falsa premisa de que allí se localizaría un cementerio que albergaría a miles de testigos de Jehová. Muchos se arrepintieron posteriormente y reconocieron que habían sido engañados y, ninguno de los vecinos colindantes con la propiedad accedieron a firmar una segunda petición a favor de la construcción de la cripta o rehusar ayudar a la oposición...

Durante varias de las audiencias (hubo tres comparecencias ante la Comisión de Urbanismo y tres más ante la Junta de Supervisores) emanaron ataques maliciosos sobre la memoria de un hombre muerto y sobre los testigos de Jehová aún vivos, rezumando un prejuicio religioso que sólo podría venir de la jerarquía de la Iglesia Católica. Las mismas agresiones recaigan sobre las cabezas de aquellos quienes cometieron la ignominia de imposibilitar el entierro de un muerto.

LA JUNTA DE PLANIFICACIÓN DEL CONDADO NIEGA LA PETICIÓN PARA EL ENTIERRO DE RUTHERFORD

El periódico San Diego Union, del 25 de enero escribió el siguiente artículo imparcial:

"Pero el Señor cuenta como si se lo hubiesen hecho a él mismo cualquier cosa que se les hace a sus siervos, incluso con los huesos de Sus siervos...".

Con esta admonición resoplando en sus oídos, la junta de comisionados de planificación del condado de San Diego, ayer, denegaron el deseo expresado en su última voluntad de un siervo de Jehová, y no concedieron el permiso el entierro del Juez Joseph Franklin Rutherford bajo el limonero y naranjo en la colina adyacente a la residencia de Kensington Heights.

El líder mundial de los testigos de Jehová, el juez de 72 años de edad, murió el 8 de enero en Beth-Sarim, en el número 4440 de la calle Bracburn, residencia que el difunto edificó para que residieran los hombres que murieron fieles a Jehová en los días del antiguo Israel, cosa de la que él estaba convencido...

El vicepresidente de la funeraria de Beth-Sarim --corporación organizada para funcionar como una organización sin ánimo de lucro-- W.P. Heath, llevó este caso ante la citada comisión, presentando los siguientes argumentos:

1- Él y sus asociados quieren un permiso para enterrar únicamente a una persona --el Juez Rutherford--, sin ningún: monumento, estructura o mausoleo que pudiera ser edificado o erigido en dicho lugar, sólo una lápida bajo una encina, un naranjo y un limonero.

2- Ese lugar en la ladera, en un lugar aislado e inaccesible, nunca tendría la apariencia de un cementerio.

3- Ni las personas ni las propiedades adyacentes perderían valor económico de cara al mercado inmobiliario por la concesión de tal permiso.

"Abogo por la libertad de religión y creo en las leyes de mi país", dijo James C. Henderson, del número 4373 de la calle Middlsex, uno de los portavoces más autorizados de los protestantes.

"Pero esta organización rehúsa saludar nuestra bandera", gritó. "Sus miembros no luchan contra el totalitarismo. Ellos no luchan por la libertad. Cuando tratamos con una organización como esta, ¿cómo podemos confiar en sus palabras de que sólo enterrarán en el lugar a una única persona? Ellos tienen creencias que van más allá de nuestra Constitución; más allá de nuestra bandera".

SE PIERDE LA COMPOSTURA

Durante 90 minutos la comisión estuvo escuchando los argumentos, Heath (el secretario personal de Rutherford) estuvo hablando quedo, pero perdió la compostura una sola vez cuando fue superado por la emoción mientras leía su argumento, balbuceando, viéndose obligado a parar varias veces.

"La casa llamada Beth-Sarim fue construida por el Juez Rutherford como un monumento a su fe en La Teocracia", explicó él, "La Teocracia es otro nombre equivalente a Reino de Dios, por el cual todos los cristianos hemos sido enseñados a orar".

"Después de terminar su construcción, Beth-Sarim ha sido mantenida en fideicomiso por los representantes visibles de La Teocracia. Éstos hombres pronto serán resucitados y se les nombrará gobernadores o príncipes sobre la tierra".

"A éstos se les menciona por nombre en el capítulo 11 de La Carta a los Hebreos. Entre éstos están: Abrahán, Isaac, Jacob, Josué y Gedeón, todos ellos murieron fieles a Jehová en el antiguo Israel".

RESPETADOS POR EL SEÑOR

"Es digno de tener en cuenta que muchos de éstos hombres soliciten que sus huesos descansen en lugares muy concretos, y que el Señor respeta sus deseos...".

Heath, explicó también que, la motivación de Rutherford para ser enterrado allí, orientado hacia la salida del sol, es porque la Biblia "menciona a Jesucristo como el Rey del Este y el Principal Rey del Nacimiento del Sol. Muchos textos bíblicos simbolizan a Jehová con el sol y el naciente. Un día el sol saldrá por última vez sobre el fiel siervo de Jehová...".

"Al Juez Rutherford no se le puede hacer daño otra vez, pero el Señor lleva cuenta del daño que se les ocasiona a sus siervos, incluso a los huesos de éstos...".

El presidente del Club de Hombres de Kensington-Talmadge, Byron Gilchrist, resumió el argumento de la oposición de la siguiente manera:

"Este club, compuesto por los propietarios y residentes de Kensington-Talmadge, deseamos un entierro digno para ésta persona honorable, pero nos negamos a permitir que una persona o todas las personas, sean estas organizaciones o asociaciones, que puedan crear un cementerio o cripta --público o privado-- en la zona de Kensington-Talmadge".

TEMOR A QUE LAS PROPIEDADES PIERDAN VALOR

"Tememos que un cementerio o camposanto tan cercano a esta magnífica área residencial con sus bellas mansiones, pudiera repercutir negativamente en el precio de estas, provocando pérdidas en el valor de las propiedades de los dueños actuales".

"Además, el permiso para esta cripta, establecería un precedente de incalculables consecuencias, permitiendo que cualquiera pudiese edificar cementerios particulares en la zona".

En los siguientes párrafos se indica cómo la Sociedad Watchtower recurre a otras instancias gubernamentales y judiciales pero sin éxito alguno.

La Sociedad Watchtower propone una segunda ubicación en otras de sus propiedades en la zona (Beth-Shan), cercana a Beth-Sarim, pero la Comisión de Planificación tampoco acepta esa ubicación. Entonces recurren a la maldición gitana para meter el miedo en el cuerpo de los que se oponen a que el fiambre se lo coloquen allí: "Es cosa horrenda caer en las manos del Dios vivo".

Para situarnos, Rutherford murió el 8 de enero, y el 14 de marzo todavía estaban liados sobre dónde enterrar el fiambre --¡no sé si el alcohol que bebió tuvo algo que ver en la conservación del cuerpo durante tanto tiempo--.

La Asociación de Veteranos de Guerra y la Legión Americana también se oponían a que Rutherford fuese enterrado en cualquier otro lugar que no fuese un cementerio municipal. Entonces la Watchotwer tiene otra pataleta y les dice: Parece que la Legión Americana y la Asociación de Veteranos de Guerra están en lo suyo, del lado de la Jerarquía (católica), esta vez cometen la temeridad de interferir en el legítimo funeral del siervo del Altísimo. Es algo muy peligroso el interferir en el entierro de quien sea, cuando Jehová ha dicho: "Polvo eres y al p0lvo volverás". Únicamente agentes de esta Jerarquía, cuyo Papa, Martin V, ordenó que los restos mortales del traductor bíblico John Wycliffe fuesen colgados --44 años después de su muerte-- quemados y sus cenizas arrojadas al río Swift, podría llevar sobre sus hombros algo tan despreciable.

LA ORGANIZACIÓN MALHUMORADA EN LA TIERRA

En aquel tiempo el ambiente estaba tan caldeado que se escribieron sendas cartas dirigidas a los directores de los diarios Union y Tribune Sun, para intentar defender la postura de la Sociedad Watchtower. En la carta se decía básicamente que los testigos de Jehová estaban en la verdad, que eran patriotas y que estaban interesados en el bienestar de la gente de ese país, mientras que la Legión Americana y la Asociación de Veteranos de Guerra servían a un poder religioso que era aliado de los enemigos de América (en plena Segunda Guerra Mundial), a saber, la Jerarquía de la Iglesia Católica. El director les respondió que él: "No estaba interesado en mediar de ninguna manera en una controversia religiosa a estas alturas"..., de la película.

La carta de la Sociedad Watchtower, también decía en parte cómo los sacerdotes católicos habían ayudado a las tropas japonesas en la ocupación de Las Filipinas, y a la colaboración de la Iglesia Catolica con Hitler, Mussolini y Franco: "esto fue una mordida que hizo daño en las suceptibilidades religiosas". Además, "También se señaló cómo el Juez Rutherford había denunciado el eslabón que unía a las Potencias del Eje con la Jerarquía de la Iglesia Católica y, al hacer esto, había rendido un servicio patriótico a los EE.UU., e Inglaterra".

Como siempre, la Watchtower, quiere estar en misa y repicando: cuando les conviene son los más neutrales del mundo y, cuando no..., ¡rinden servicios patrióticos a uno de los lados de la contienda! Siempre el doble lenguaje: con los unos y con los otros. Cuando la verdad de todo esto es que Rutherford despotricaba de todo y todos los que no fueran parte de su confesión religiosa, ya que todos per se conformaban el mundo de Satanás en oposición a Dios.

Después hubo otras vistas y recursos judiciales, todos perdidos, así llegamos al 1 de abril..., ¡y el fiambre sin enterrar! El máximo representante de la confesión religiosa, Knorr y el tal Heath, intentaron por enésima vez lo imposible, ¡parece que sin la bendición del Altísimo, a juzgar por los resultados!

ESPERANDO A LOS PRÍNCIPES DE LA NUEVA TIERRA

En sus delirios proféticos vuelven a insistir en que los fieles de la antigüedad resucitarían cualquier día de estos (año 1942) y serán los legítimos representantes de La Teocrácia, se remiten a Daniel 12:13 para apoyar semejante majadería.

"EL FIN DEL MUNDO", ES AHORA

Intentan meter el miedo en el cuerpo de la gente, asemejando su fin del mundo particular con los días de Noé, cuando los contemporáneos se tomaban a risa el Diluvio. Predicen la inminencia de ese fin del mundo y el comienzo de su gobierno mundial teocrático, y acaban con las siguientes palabras con tinte de amenaza: "Es por lo tanto peligroso oponerse a que los huesos de un siervo del Señor puedan resucitar de su legítima tumba".

A LOS PRÍNCIPES SE LE PROMETE UNA RESURRECCIÓN MÁS TEMPRANA

Tan temprano como en el 1920 el Juez Rutherford señaló que a los testigos de tiempos antiguos o príncipes, se les prometió una resurrección más temprana, en aquel año dio una conferencia en Los Ángeles (California), titulada: "Millones que ahora viven nunca morirán", en la que se mencionó la resurrección de éstos hombres. Todas las publicaciones --de la Sociedad Watchtower-- han estado enfatizando esto desde entonces. Se ha presentado esta enseñanza como una fundamental de las Escrituras. Es una verdad tan cierta como la Palabra de Dios. El Juez Rutherford ha dedicado casi toda su vida a la enseñanza de esta verdad vital. Por lo tanto, no puede haber un lugar más conveniente para ser enterrado que en el lugar que se ha preparado para que resuciten todos éstos hombres antiguos...

En relación con esto, es digno de notar que los restos de José fueron embalsamados y enterrados en Egipto, para más tarde ser llevados a la Tierra Prometida cuando los israelitas huyeron de Egipto. Pasaron más de 100 años entre la muerte de José y el entierro de sus restos en Siquém. ¿Querrán comunicar algo con este ejemplo? ¿Tiene un mensaje encriptado sobre lo que se haría con el cuerpo de Rutherford en caso de que se les denegase el permiso municipal para enterrarlo en Beth-Sarim? ¿Tenía la Watchtower un plan B? Tranquilos, iremos poco a poco.

ACABAMOS CON TODAS LAS OBJECIONES

La Watchtower tiene muchas propiedades en diferentes lugares, ¿cómo sabrán éstos príncipes que deben resucitar en San Diego, y no en Brooklyn, o cualquier otro sitio?, preguntó el Juez Mundo.

La respuesta al juez: "El Altísimo los enviará al lugar que ha sido preparado para ellos...".

El juez hizo otra pregunta: "Supongan que los japoneses bombardean la propiedad durante un ataque aéreo y la destruyen, ¿qué pasaría entonces?".

"Su señoría, nosotros sostenemos que... confiamos en la protección del Señor".

Por lo tanto, el Diablo está utilizando a los diferentes funcionarios públicos y las distintas comisiones, sea que ellos se percaten o no, y en esto ellos han sido entrampados. Este entierro, por lo tanto, ofrece la oportunidad de separar a las personas como si de cabras y ovejas se tratara... Así, mientras estas agencias están luchando desesperadamente por impedir el entierro, no es el futuro de unos huesos lo que ellos están decidiendo, sino el propio destino de éstas personas que se oponen.

Entonces relacionan el oponerse al entierro de Rutherford en esa propiedad, a enfrentarse al Todopoderoso, ganándose una condenación asegurada. ¡Vamos, amenazas de que Dios los condenará si se oponen a ese entierro! A todos los opositores a este entierro les espera la muerte eterna..., ¡sin más! Porque lo dice la Watchtower. ¿No desvarían, éstos teólogos de pacotilla que, como título académico llevan una etiqueta de anís del Mono bajo el brazo? ¡Que cantidad de imbecilidades pueden decir unas personas que se creen el ombligo del mundo! ¡Y qué pardillo integral tiene que ser quien pone su confianza en éstos profetas fallutos!

EL ÚLTIMO TESTIMONIO DEL JUEZ RUTHERFORD

Después del veredicto judicial donde se denegaba el permiso para enterrarlo en esa propiedad, los que representaban a la Sociedad Watchtower decidieron que no apelarían la sentencia porque esto postergaría un año más el entierro (del fiambre). Los restos mortales de J. F. Rutherford, fueron enviados al Este para ser enterrados en la propiedad de la Watchtower, en la radio WBBR en Staten Island (Nueva York). Acompañando los restos estaba el Sr. Lewis, encargado de pompas fúnebres. Adyacente a la propiedad de la Sociedad hay una parcela funeraria donde fueron enterrados los restos del Juez Rutherford, al lado de otros hermanos quienes también habían luchado por muchos años la pelea excelente contra la organización del Diablo. El entierro tuvo lugar en la propiedad de la Sociedad a la puesta de Sol, el sábado 25 de abril de 1942.

Fin de la traducción parcial del artículo de la revista. Se lo agradecemos al Topo Ajalvireño que, a pesar de estar ocupado en la asamblea de distrito, ha sacado tiempo para colaborar con la Resistencia.

Hay testimonios de personas que afirman que finalmente, con nocturnidad y alevosía, el cuerpo de Rutherford fue enterrado finalmente en Beth-Sarim..., ¡pasándose las leyes del César por el arco del triunfo!:

Otro contertulio, Black Sheep, añadía sobre esto: "Pienso que Farkel está en lo cierto sobre lo de Knorr y Franz. Según una fuente de información, el caballero que le compró la propiedad de Beth-Sarim a la Sociedad Watchtower a últimos de los años cuarenta del siglo pasado, le dijo a esta fuente que cuando compró la casa los directivos de la Sociedad Watchtower le confesaron que Rutherford estaba enterrado bajo el suelo del reciente garaje que se había construido. Cuando le preguntaron al propietario si sabía dónde concretamente estaba enterrado Rutherford (hay que recordar que hubo una agria polémica entre los directivos de la Sociedad Watchtower y las autoridades municipales de San Diego sobre el enterramiento de Rutherford en la propiedad), el propietario contestó: "Está usted encima de él". En ese momento, él estaba de pie sobre el pavimento de hormigón del garaje. No me extrañaría esto, pues ha sido el modus operandi de la Sociedad cuando ha podido hacer caso omiso de las leyes del César.

AlanF.

http://www.jehovahs-witness.net/jw/friends/6160/1/Eight-questions-about-Nathan-Knorr

Y, finalizamos con otro testimonio al respecto, el de RR, que dice:

"Hablé con un testigo de Jehová que había tratado este asunto con Fred Franz, admitió que Franz reconoció que Rutherford había sido enterrado en la propiedad. Pero, me advirtió que, si alguna vez yo revelaba esto, él lo negaría y que me andara con cuidado".

Estoy pendiente de localizar otro testimonio que leí sobre cómo planearon, enterrar a Rutherford en Nueva York, para posteriormente desenterrarlo y llevarlo otra vez a Beth-Sarim y cumplir la última voluntad de Pepe el de la Toga.

Creo que el relato ha merecido la pena, está bien documentado y deja entrever cómo los pedigüeños, lo más nimio --por su incompetencia-- lo convierten en una montaña insuperable.

¡No te fíes nunca de éstos, que no te la den con queso!