domingo, 28 de junio de 2009

Tribunal Supremo del Canadá 1-0 Watch Tower Society


http://www.nationalpost.com/m/story.html?id=1735673&s=Home

http://www.montrealgazette.com/Health/Teen+cannot+refuse+blood+transfusion+court+rules/1735666/story.html

http://www.jehovahs-witness.net/watchtower/medical/177746/1/Supreme-Court-Blood-Case-WTS-LOSES

Estimadas víctimas de la Organización de los Testigos de Jehová:

La verdad triunfa sobre las medias verdades y las mentiras que espeta la "voz" de Dios en la tierra. Mucho golpe de pecho de cara a la galería, mucha falsa piedad, mucha humildad ficticia..., ¡pero quieren todo nuestro dinero!

El Governing Body Bank juega con nuestras vidas, condiciona los tratamientos médicos que podemos aceptar, pero, como siempre de una manera sibilina: "tirando la piedra y escondiendo la mano". Ellos dicen: "La decisión es personal de cada testigo de Jehová. Nosotros no expulsamos a nadie por que acepte transfusiones sanguíneas", pero, la cruda y auténtica realidad, es la que conocemos las víctimas y la que se desprende de sus publicaciones --tanto las que se editan del cara al público, como las directrices "secretas" internas dirigidas a los cuerpos de ancianos--. La real politik: se coacciona a los feligreses para que no acepten determinados tratamientos médicos. Hoy veremos un ilustre ejemplo de esto que aparece en las noticias del Canadá. ¡Más documentos para examinar! Así somos los apóstatas, documentamos la verdad; nada de subterfugios lingüísticos, nada de eufemismos watchtowerianos, nada de medias verdades..., ¡la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad!

Nuestro camara Skeeter1, del foro en inglés que podéis encontrar en el enlace de arriba, nos dio la noticia a toda la hermandad apóstata y, nosotros, deseamos hacérosla llegar. Para este menester, tenemos a nuestro Topo Ajalvireño que --de momento-- se salva por los pelos de este ERE en el CAP. ¡Menos mal! Muchas gracias a él por toda su labor desinteresada a favor de la hermandad internacional. ¡Vamos con la noticia!

EL TRIBUNAL SUPREMO DICTAMINA: LOS ADOLESCENTES NO PODRÁN REHUSAR TRANSFUSIONES DE SANGRE

National Post
Viernes, 26 de junio de 2009

El Tribunal Supremo del Canadá ha defendido una ley de Manitoba por la que se le negaba a una adolescente el derecho a rehusar una transfusión de sangre, aún cuando ella argumentaba que esto violaría sus creencias religiosas como testigo de Jehová. - Geoff Robins

OTTAWA - El Tribunal Supremo del Canadá ha defendido una ley de Manitoba por la que se le negaba a una adolescente el derecho a rehusar una transfusión de sangre, aún cuando ella argumentaba que esto violaría sus creencias religiosas como una devota testigo de Jehová.

Por 6 votos contra 1, el tribunal decidió que la búsqueda del principio legal de "los mejores intereses para el niño", debe prevalecer sobre el derecho de decidir sobre tratamientos médicos en el caso de adolescentes maduros (de 16 años para abajo).

La sentencia afectaba a una muchacha de Winnipeg, a la que se le identifica con las iniciales A.C., quien cuando tenía casi 15 años el Estado se hizo con su patria potestad administrándole unas transfusiones de sangre en contra de su voluntad, equiparando la muchacha el hecho de: "haber sido forzada y violada".

Este caso ha dado lugar a que se traten los conflictos legales que pueden surgir cuando los derechos que puedan tener los "menores con cierta madurez" chocan con la protección que debe garantizarles el Estado.

Los conflictos legales, cuando un tribunal autorizaba a administrar transfusiones de sangre u otros tratamientos médicos, han terminado ahora y la sentencia del Tribunal Supremo del Canadá establece un precedente legal que servirá a todo el país, en los casos en los que estén envueltos "menores maduros".

"Esto supone una escala gradual de escrutinio, para que los puntos de vista de un adolescente se consoliden depende de su capacidad para ejercer madurez, de tener un criterio independiente", escribió la juez Rosalie Abella.

"A mayor gravedad en la naturaleza de la decisión, y a mayor impacto en la salud y vida del muchacho, un mayor grado de escrutinio deberá efectuarse".

A diferencia de algunas provincias, las leyes de protección al menor en la de Manitoba, no hace ninguna distinción sobre "menores maduros" --niños menores de 16 años que parecen capaces de poder entender la naturaleza y las consecuencias de sus decisiones médicas--.

La mayoría de la jurisprudencia desestima la posibilidad de que menores puedan negarse a aceptar tratamientos médicos vitales, independientemente de su madurez. Los jueces, cuando toman decisiones en estos casos, pueden sentirse presionados para ponerse del lado del muchacho, indica la sentencia.

La sentencia ya no puede afectar a A.C., pues tiene 18 años de edad y se ha cambiado de domicilio a Ontario.

El tribunal rechazó los argumentos de A.C., sobre que que había sido forzada al administrársele la transfusión,y que se le había violado la Carta de Derechos, en lo que tiene que ver con: la libertad de religión, igualdad, vida, así como la seguridad y libertad de la persona.

En los documentos en posesión del tribunal, A.C., consta como una estudiante brillante, ganadora de varios premios escolares además de bilingüe, le gustan las obras literarias de Jane Austen y John Grisham, padece la enfermedad de Crohn, una que es crónica y que inflama los intestinos.

Hace dos años, se le ingresó en un hospital porque le encontraron sangre en las heces.

Después que ella se negara a recibir una transfusión sanguínea argumentando que se lo prohibía su religión, su doctor informó a Protección de la Infancia en la provincia de Winnipeg, quien inmediatamente retiraron la patrita potestad a sus padres que también son testigos de Jehová.

Protección a la Infancia, obtuvo una orden judicial para administrarle a A.C., las transfusiones de sangre necesarias hasta que la chica saliera de peligro.

A.C., seguía argumentando que Protección a la Infancia no tenía "el derecho u obligación" de interferir, incluso sus padres tampoco tenían ese derecho puesto que ella considera que tiene capacidad para tomar sus propias decisiones.

"El saber que sangre de otra persona esta recorriendo mis venas, me estresa, me recuerda cómo se me ha privado de mis derechos fundamentales por un juez que ni siquiera ha tenido el detalle de hablar conmigo personalmente", escribió ella en el año 2006 en la declaración jurada que presentó ante el tribunal.

"De día, lloro desconsoladamente. Nada puede describir cómo me he sentido y me siento actualmente. Es como si hubiese sido forzada y violada, y aún estas palabras no expresan completamente el dolor que siento".

A.C., dice que ella tiene todo el derecho de buscar otro tratamiento médico que esté en armonía con su conciencia religiosa, incluyendo una bomba dosificadora de hierro implantanda en sus venas con el fin de producir glóbulos rojos.

Los abogados de A.C., dicen que las provincias de: Ontario, Nueva Escocia, Isla del Príncipe Edward, Newfoundland, Labrador y el Yukón, todas ellas, permiten que personas maduras de cualquier edad puedan escoger el tratamiento médico que deseen sin la interferencia del Estado.

La adolescente trajo el caso ante el Tribunal Supremo después de perderlo en el Tribunal de Apelaciones de Manitoba.

Fin del artículo.

Esto hace que surjan muchas preguntas, por ejemplo: ¿quién le inculcó a la niña que la sangre de otra persona no puede utilizarla para salvar su vida? ¿Hubiera llegado ella a esa misma conclusión por sí misma..., sin el lavado de cerebro watchtoweriano? Las doctrinas de la Watch Tower, la historia ha mostrado que tienen fecha de caducidad, ¿cuánto tiempo tardará la Watch Tower en arrojar nueva luz y permitir que los testigos de Jehová puedan aceptar un tratamiento médico como lo es la transfusión sanguínea..., sin sufrir represalias por parte de la Organización? Si esa adolescente, en sus plenas facultades mentales, hubiese decidido libremente aceptar la transfusión sanguínea, ¿hubiese sido expulsada por los testigos de Jehová, lo que incluye la lapidación social y familiar que eso supone?

La Watch Tower quiere libertad para ella y sus doctrinas de estar por casa..., pero niega esa misma libertad a sus feligreses...,¡sopena de expulsión o excomunión por parte de La Sociedad!

Su política: "Todos los derechos para mí..., ninguno para ti".

ACCIÓN PARA EL POST:

Divulgar la noticia por los cuatro cabos de la tierra..., ¡a todos vuestros conocidos! Que la verdad se manifieste en estos últimos días.