domingo, 27 de junio de 2010

Anuncio para abuelas:"Cambiamos paraíso venidero por herencia o dinero actuales"

Aloha (reportera en busca y captura por TH)


Libro caducado: "De paraíso perdido a paraíso recobrado"

Estimados camaradas que esta mañana fingimos que salimos a predicar:

Ya lo advertía el Caudillo: "El enemigo no descansa, ni se rinde jamás". Y, el otro Paco --el Ibáñez-- cantaba los versos de Quevedo: "El dinero... hace correr al cojo y al mudo le hace hablar. ¿Quién hace de piedras pan sin ser el Dios verdadero...? ¡El dinero!". El dinero tiene algo que lo hace atractivo, muy atractivo, por el todos trabajamos duramente. Otros, más espabilados éstos, te timan o engañan y te venden lo que sea: un paraíso venidero, una vida eterna también en eterna juventud, si eres calvo..., ¡tendrás tupé!, si tienes complejos de estética..., ¡tendrás la belleza de la Carbonero! Si estás malviviendo en una chabola en un barrio obrero por causa de las buenas nuevas..., ¡tendrás la mansión de jeque árabe! En fin, no te faltará nada de nada..., ¡si en el presente les das tu dinero!

Este post viene a cuento, porque nuestra camarada Aloha, hace unos días nos dejó escrito un comentario en el que se remitía a una publicación de los pedigüeños sin fronteras, decía así:

Estafas en el nombre de la fe

[...]Los ancianos estadounidenses sufren el asedio de sectas que siempre están en busca de conversos que llenen sus arcas de donativos. “Por todo el país, las sectas siguen la regla de oro del timador: Ir donde haya dinero —señala la revista Modern Maturity—. A cambio, ofrecen de todo: salud, cambios políticos y hasta el reino de los cielos.” Según fuentes fiables, un desprogramador dijo: “Las sectas viven de los ancianos”.

El volumen de ingresos puede ser enorme. “Conozco a bastantes personas que han acabado en la miseria —señaló un abogado neoyorquino que ha trabajado en muchos litigios relativos a las sectas—. El engaño cubre una amplia gama: desde peticiones de 100.000 dólares hasta donación de cheques de la Seguridad Social.” Luego añadió: “Es desolador, tanto para el afectado como para su familia”.

Así pues, ¡cuidado! Los estafadores no descansan. Los fraudes en [...]la religión son solo unos cuantos exponentes de su actuación. Es imposible detallar todas sus técnicas, pues siempre idean alguna novedad. Con todo, las explicaciones de estas páginas sin duda alertan al lector de la necesidad de ejercer cautela, probablemente la mejor defensa. (Véase el recuadro de la página 8 “Cómo evitar que le estafen”.) Es muy pertinente la advertencia del antiguo proverbio bíblico: “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos”. (Proverbios 14:15.)

¡Despertad! 22 de septiembre de 1997, página 10

Y, esto no son sólo palabras, aquí, en España --como en otros países--, ha habido (y los sigue habiendo actualmente) hijos y nietos que se quedan sin la herencia de los abuelos porque éstos últimos donan el piso y todo a la confesión religiosa del notorio arraigo y olé. ¿A cambio de qué? ¿Tal vez, la confesión religiosa se encarga del cuidado de éstos ancianos en alguna residencia geriátrica que ellos regenten? A cambio de un paraíso venidero con eterna juventud. O sea, a cambio de humo envuelto en nada. ¡Si Bernie Madoff hubiera sabido esto...!

Así, en el artículo citado, mientras los pedigüeños despotrican del resto de las religiones por ir a la caza y captura de la abuelita con piso de propiedad y los tildan de timadores, ellos, pues hacen lo propio. ¿Es posible mayor cara dura? Hace unos días, en una conversación, una hermana mencionaba cómo su familia se quedó sin la herencia de sus abuelos porque éstos lo habían donado todo a la confesión religiosa..., ¡y los abuelos tenían pasta, eh! En su día, esta familia quedó desolada.

Oportunamente y, periódicamente, los testigos de Jehová en sus publicaciones, recuerdan a todo el mundo --y especialmente a las abuelitas-- que se puede donar: el piso, las joyas, el dinero y cualesquier propiedades a la confesión religiosa..., ¡haciendo el testamento correspondiente! Cada año reciben de herencia una cantidad de pisos en España, ¿cuántos? Nadie lo sabe..., ¡no sueltan prenda! No presentan ningún balance financiero donde se especifiquen todo tipo de ingresos..., ¡se callan como cucos! ¿Porqué, TH, el testigo de Jehová en España, no puede saber cuánto dinero recibe su confesión religiosa anualmente y en qué conceptos se gasta o invierte?

Para un servidor, lo que hacen de "quitar" la herencia a sus naturales herederos, ¡no tiene nombre! O tal vez, sí lo tiene. Entendería que las abuelitas hiciesen eso si sus naturales herederos se desentienden de ellas y la confesión religiosa se hiciese cargo de cuidarlas en la vejez en alguna institución. ¡Pero, no! La Watchtower no está para esos menesteres, ¡ellos lo quieren todo en crudo! Yo, al Cuerpo Gobernante, les aconsejo de vez en cuando, a que abran una web: www. melollevocrudo.com

Es curioso, pero, en mis conversaciones con otros hermanos, todos hemos llegado a la conclusión de que esta religión se sostiene con las donaciones de las abuelas, porque el resto no echamos ni un céntimo en la caja de contribuciones. Les auguro malos tiempos, cuando esta generación de abuelitas pase..., ¡ya pueden chapar el negocio tal y como lo conocen hoy! Bueno, tienen la alternativa de unirse a un grupo editorial o inmobiliario.

¿Del artículo de la revista qué? Fenomenal, lo describen el proceso del timo al detalle, ¡cualquiera diría que tienen experiencia en el tema!

Acción para el post:

En nuestras conversaciones con las abuelas de la congregación, advertirles de que hay quien quiere heredar su piso sin hacer nada de nada por ellas. A las abuelas les aconsejo que lo donen a quien las cuide hasta el final de sus días.